La deuda de la compañía yeclana, con más de 40 talleres y 200 vehículos, supera los 20 millones de euros
Poco ha durado la 'alegría' en la empresa yeclana Hijos de Ramón Puche. Después de presentar suspensión de pagos en octubre de 2012, el pasado noviembre logró un acuerdo con los más de 120 acreedores para rebajar la deuda en un 30% y un aplazamiento de nueve años. Sin embargo, la empresa reconoce ahora que tampoco puede cumplir el convenio y ha solicitado la liquidación, que ya ha sido autorizada por el juzgado de lo Mercantil número Uno de Murcia.
La empresa de neumáticos arrastra una deuda de unos 20 millones de euros con entidades financieras, proveedores y los trabajadores.
Esta compañía fundada en los años sesenta era una de las principales empresas del sector en España, controla más de 40 talleres en la península Ibérica y dispone de una flota superior a los 200 vehículos. Su plantilla llegó a superar las 450 personas.
La razón de la suspensión de pagos fue la crisis del sector de la automoción, que le provocó una importante caída en el volumen de negocio de los cerca de 80 millones de euros en 2009 a los 65 en 2010 y, desde entonces, aunque no han trascendido las cifras, ha continuado descendiendo.
La juez ha vuelto a nombrar administrador de la empresa a José Vidal, de Aseproem Consursal, quien procederá a liquidar y disolver la empresa.
También ha ordenado la reapertura de la Sección Sexta de calificación del concurso para tratar de esclarecer si se trata de un concurso 'culpable' o 'fortuito'.







