La patronal destaca que los ajustes presupuestarios de las administraciones públicas frenan aún más la recuperación
El Boletín de Coyuntura Económica del tercer trimestre del año, presentado este viernes por la patronal CROEM, advierte de que de julio a septiembre se ha puesto de manifiesto la debilidad de la tenue recuperación que la economía tanto regional como nacional, habían iniciado en 2010. “Lejos de avanzar hacia la ‘salida de la crisis’ –se dice- la mayoría de indicadores económicos evolucionan en sentido contrario al deseado. Los que presentaban signo positivo han moderado el ritmo de crecimiento; en tanto que la mayoría que mantenía tasas negativas o crecimiento nulo, han agravado la caída”.
En este sentido, se indica que la recuperación económica requerirá esfuerzos adicionales, entre ellos nuevos ajustes presupuestarios y la creación de estímulos para el crecimiento económico.
Así, ya aconseja al próximo gobierno que aborde una reforma laboral “ambiciosa”, profundice en la reforma del sistema financiero y también que dé soluciones a la elevada morosidad de las administraciones públicas.
El informe reconoce que la coyuntura internacional está entorpeciendo la recuperación, por lo que propone que la Unión Europea adopte “medidas contundentes” para mejorar la financiación del sistema, y que los estados miembros, en especial España, corrija los desequilibrios acumulados desde la entrada en el euro.
El único aspecto positivo que aprecia Croem es la situación del comercio exterior, a pesar de la moderación que ha experimentado en los últimos meses a consecuencia de la recesión internacional.
En el otro extremo se sitúa el turismo regional, cuyo crecimiento es nulo.
Otro aspecto negativo que refleja son los ajustes que están realizando las administraciones públicas que, sumado a la morosidad con sus proveedores, está suponiendo un nuevo obstáculo para la recuperación.
En el análisis que hace Croem por sectores de la actividad regional, destaca que la estabilidad en los volúmenes de producción agraria no ha resultado suficiente para obtener rentabilidades aceptables.
Respecto a la construcción se afirma que su coyuntura es muy similar –o incluso peor- a los trimestres anteriores. Muestra registros desfavorables tanto en su variante residencial como en obra pública.
Sobre la industria, afirma que la recuperación del sector industrial, observada desde finales de 2010, ha experimentado un notable frenazo desde el pasado abril. La ralentización económica internacional, incluso amenaza de recesión, ha provocado una caída de las exportaciones manufactureras.
En cuanto a los servicios, también pierden fuelle y presentan tasas negativas en el tercer trimestre de 2011. A la agudización de las caídas de las ventas del comercio se une la ralentización del sector turístico.
En este sentido, se indica que la recuperación económica requerirá esfuerzos adicionales, entre ellos nuevos ajustes presupuestarios y la creación de estímulos para el crecimiento económico.
Así, ya aconseja al próximo gobierno que aborde una reforma laboral “ambiciosa”, profundice en la reforma del sistema financiero y también que dé soluciones a la elevada morosidad de las administraciones públicas.
El informe reconoce que la coyuntura internacional está entorpeciendo la recuperación, por lo que propone que la Unión Europea adopte “medidas contundentes” para mejorar la financiación del sistema, y que los estados miembros, en especial España, corrija los desequilibrios acumulados desde la entrada en el euro.
El único aspecto positivo que aprecia Croem es la situación del comercio exterior, a pesar de la moderación que ha experimentado en los últimos meses a consecuencia de la recesión internacional.
En el otro extremo se sitúa el turismo regional, cuyo crecimiento es nulo.
Otro aspecto negativo que refleja son los ajustes que están realizando las administraciones públicas que, sumado a la morosidad con sus proveedores, está suponiendo un nuevo obstáculo para la recuperación.
En el análisis que hace Croem por sectores de la actividad regional, destaca que la estabilidad en los volúmenes de producción agraria no ha resultado suficiente para obtener rentabilidades aceptables.
Respecto a la construcción se afirma que su coyuntura es muy similar –o incluso peor- a los trimestres anteriores. Muestra registros desfavorables tanto en su variante residencial como en obra pública.
Sobre la industria, afirma que la recuperación del sector industrial, observada desde finales de 2010, ha experimentado un notable frenazo desde el pasado abril. La ralentización económica internacional, incluso amenaza de recesión, ha provocado una caída de las exportaciones manufactureras.
En cuanto a los servicios, también pierden fuelle y presentan tasas negativas en el tercer trimestre de 2011. A la agudización de las caídas de las ventas del comercio se une la ralentización del sector turístico.

