¡Plaf!
Hoy es un día raro para escribir un artículo, piensen que lo redacto un día antes de su publicación. Hasta la fecha, tengo confirmado que el Rey ha firmado su abdicación, pero mi hoy será su mañana y mañana para ustedes ya no será Rey, sino que lo será su hijo, esto es previsible, lo que es imposible de adelantar es el resultado de España contra Chile, y por lo tanto, me siento incapaz de calibrar cómo amanecerá el estado de ánimo de los españoles, porque, no nos engañemos, la monarquía será muy bonita, pero lo que realmente conmociona al personal es el fútbol.
No es una crítica, servidora es muy del Atleti, lo que pasa es que el Mundial me la trae floja; tampoco crean que una no es monárquica, servidora siempre soñó con ser princesa, lo que ocurre es que el reinado de otros me importa una higa.
Lo que a una la tiene realmente en un brete es lo del mosquito tigre. Mientras en la radio contaban el “me piro, vampiro” de Juan Carlos, servidora estaba estudiándose al dedillo la página Web para atrapar mosquitos tigre (http://atrapaeltigre.com/web/), facilitada por este periódico.
A través de este sitio se solicita la participación ciudadana para controlar los asentamientos de este bicho en la geografía española, pues transmite enfermedades tropicales y sus picaduras son muy puñeteras. Enmarcado en amarillo chillón puede leerse: “Si has atrapado un mosquito y crees que es un mosquito tigre, tienes datos de interés general. Puedes enviar un nuevo informe y compartir los datos a través de la App Tigatrapp”. “Tienes datos de interés general”, me he puesto hasta nerviosa.
Estoy deseosa por colaborar, pero, ¿cómo demonios se atrapa un mosquito?, ¿con dos palillos como hacían con las moscas en Karate Kid? ¿Le guiñas un ojo y te sigue? ¿Le pides prestada la corona al hoy príncipe, mañana Rey, y se la echas encima? ¿Y si me pica intentando cazarlo? Esto tienen que explicarlo, porque el método de aplastarlos con la zapatilla los deja maltrechos e irreconocibles.
¡Ostras, un mosquito! Y ¡Plaf!
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Para combatir la invasión de mosquitos tigre, nada como una rana sin besar.






















