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Opinión |
Jueves, 10 de Julio de 2014

Podemos y la patata

La formación política Podemos ha conseguido gracias a las donaciones anónimas de ciudadanos en su página Web, a través de un micromecenazgo o financiación colectiva, más conocido como “crowdfunding”, unos 14.000 euros destinados a sufragar los gastos derivados de las acciones legales que han iniciado para querellarse contra la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, y el periodista de El Mundo, Eduardo Inda, por acusar a Pablo Iglesias de apoyar a ETA y de recibir financiación ilegal por parte de un gobierno extranjero.

 

Cinco horas les han bastado para reunir el dinero y como respuesta han aprovechado para criticar la “ley de tasas judiciales” de Gallardón que “impide a la ciudadanía ejercer su derecho al tener que pagar unas tasas desorbitadas si quieren hacer uso de la justicia”. Lo que sobre, lo destinarán a financiar futuras demandas similares.

 

Frente a esta historia, está la de un joven estadounidense que organizó una campaña para recaudar dinero con la intención de financiarse la realización de una ensalada de patata. La inició el 3 de julio, con el propósito de conseguir 10 dólares que le permitieran costeársela y poder comérsela al día siguiente, durante las festividades del 4 de julio. Todavía le quedan 24 días de plazo para recibir aportaciones económicas y ya ha superado la cifra de los 40.000 dólares, unos 30.000 euros.

 

Lejos de poner fin a tamaño disparate, “el patatero”, ya no sabe qué inventar para recompensar a sus inagotables donantes, condición que impone la web que utilizó para tal fin. A cambio de aportar un dólar, “promete darte las gracias en nuestro blog y además diré tu nombre en voz alta mientras hago la ensalada”; a cambio de dos, junto con el agradecimiento te manda su foto; por tres dólares, te hace llegar un poco de ensalada para que la pruebes; y así suma y sigue hasta el infinito y más allá, añadiendo, para no engañar a nadie, que la ensalada “quizá no esté muy buena, es mi primera ensalada de patata”.

 

El ser humano es raro, muy raro.

 

[Img #27073]


“Los comedores de patatas”, 1885, Vincent van Gogh.

 

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