El Grupo Cinnabar se ha acogido al artículo 5.3 de la Ley Concursal y lo levantará en unos días tras asumir su presidente la deuda
El Grupo Cinnabar, matriz de la camisería y sastrería a medida Mangas, presentaba a principios de esta semana una solicitud para acogerse al artículo 5.3 de la Ley Concursal, situación conocida por preconcurso de acreedores, y la empresa tiene previsto levantarlo la semana próxima, según han indicado fuentes de la compañía.Este grupo, propiedad del empresario Javier Guillén, ha logrado un acuerdo con las entidades bancarias para refinanciar una deuda de unos 3 millones de euros, que será asumida por su propietario con garantías personales. De esta forma, Cinnabar continuará realizando su actividad sin ningún tipo de pasivo en sus balances.
La compañía cuenta en Alcantarilla con una fábrica de confección en la que elabora sus productos y controla una red de 47 tiendas en España, Francia, Alemania, Portugal, Reino Unido, Luxemburgo, Irlanda, Grecia e Italia. Once de ellas son propias y el resto franquiciadas.
Este grupo, que emplea a 75 personas de forma directa, cerró el último ejercicio con una facturación superior a los 3,3 millones de euros, volumen de negocio que se está manteniendo este año. En los planes de la compañía figura en 2012 la apertura de otros 15 establecimientos, la mayoría fuera de España y bajo el régimen de franquicia.
Cinnabar ha puesto en venta su nave en el Polígono Oeste, una infraestructura de más de 2.100 metros cuadrados que está sobredimensionada para el actual volumen de trabajo y empleados. El objetivo es adquirir una nueva nave más pequeña y que se ajuste mejor a la actividad. La plusvalía que genere la venta de la nave, en una de las mejores zonas del Polígono, servirá para reducir la deuda asumida por el presidente del Grupo con su patrimonio personal.







