La adjudicación se ha hecho a la oferta más económica por 252.199 euros y las obras se prolongarán durante cinco meses
El ministerio de Cultura ya ha formalizado el contrato para la realización de la primera fase de la restauración de la Catedral Vieja de Cartagena, unas obras adjudicadas por 252.199 euros y que realizará la Compañía Internacional de Construcción y Diseño, Condisa, una empresa filial del Grupo Ortiz especializada en intervenciones sobre edificios históricos, que presentó la oferta más económica. Las obras se prolongarán durante cinco meses.
Esta empresa intervendrá en la recuperación de los daños provocados por la humedad en las cubiertas y en el interior de las capillas. También se mejorará la accesibilidad al templo y el objetivo es recuperar estas capillas para el culto.
La Catedral de la Asunción o de Santa María, conocida como Catedral Vieja de Cartagena, se encuentra situada en el centro histórico de la ciudad. Su construcción comenzó a finales del siglo XIII, modificándose posteriormente en numerosas ocasiones. Las reformas más significativas tuvieron lugar en los inicios del siglo XX, tras arruinarse parte del ábside y del hastial norte, reconstruyéndose entonces en estilo neorrománico. El templo, que presentaba tres naves con capillas adosadas y una torre campanario, quedó parcialmente destruido tras la Guerra Civil, en la que se perdieron las cubiertas y relevantes obras artísticas localizadas en su interior.
Esta empresa intervendrá en la recuperación de los daños provocados por la humedad en las cubiertas y en el interior de las capillas. También se mejorará la accesibilidad al templo y el objetivo es recuperar estas capillas para el culto.
La Catedral de la Asunción o de Santa María, conocida como Catedral Vieja de Cartagena, se encuentra situada en el centro histórico de la ciudad. Su construcción comenzó a finales del siglo XIII, modificándose posteriormente en numerosas ocasiones. Las reformas más significativas tuvieron lugar en los inicios del siglo XX, tras arruinarse parte del ábside y del hastial norte, reconstruyéndose entonces en estilo neorrománico. El templo, que presentaba tres naves con capillas adosadas y una torre campanario, quedó parcialmente destruido tras la Guerra Civil, en la que se perdieron las cubiertas y relevantes obras artísticas localizadas en su interior.

