El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 161 millones de euros, el 35% menos que el registrado un año antes.
Sacyr obtuvo un beneficio neto de 61,6 millones de euros en el primer semestre del año, un 1% más que en el mismo periodo de 2013 a pesar de la caída de la cifra de negocios y de los efectos que ha supuesto la aplicación de la nueva normativa contable NIIF 11.
Según las cuentas remitidas hoy por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la cifra de negocio alcanzó los 1.247 millones, el 7,8% menos, debido a la desaceleración en la actividad de construcción en España, la menor superficie alquilable de su filial patrimonialista Testa, las desinversiones realizadas y el impacto de la reforma energética.
Asimismo, durante el periodo las obras de ampliación del Canal de Panamá redujeron sustancialmente su volumen debido a las negociaciones con el cliente y a la huelga en el sector en todo el país.
La ventas internacionales representaron el 43% de la facturación y la cartera de ingresos futuros ascendió a 23.317 millones gracias al negocio de Concesiones (36% del total) y Valoriza (38%).
El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 161 millones de euros, el 35% menos que el registrado un año antes.
En el periodo, Sacyr ha aplicado la nueva normativa contable, que implica una contracción de la cifra de negocio, el ebitda, la cartera y la deuda pero que no ha tenido un impacto en el beneficio neto.
Las cuentas de Sacyr registran un ajuste del valor contable de su participación en Repsol ( 9,05%) para adecuarla a su valor razonable, en 30 millones de euros antes de impuestos.
El principal negocio del grupo, el de construcción, facturó 696 millones de euros, el 6% menos, debido, fundamentalmente, al descenso de la actividad en España.
La facturación internacional representó el 69% del total y la cartera de obra ascendió a 4.785 millones.
La filial de servicios Valoriza facturó 448 millones de euros, el 12,6% menos, y el ebitda se situó en 33,4 millones, el 34,5% menos, por la nueva regulación de las energías renovables y la menor actividad de construcción en las desaladoras.
La cartera de ingresos futuros superó los 8.835 millones de euros.
Por su parte, Sacyr Concesiones redujo sus ingresos un 6%, hasta 37 millones, debido a la venta del 49% de los hospitales de Parla y Coslada.
Los ingresos de Testa fueron de 93,4 millones, un 20,7% menos que la registrada en 2013 por la menor superficie alquilable.
El nivel de ocupación sobre rentas de los inmuebles de Testa se mantuvo en el 98%.
La deuda financiera neta del grupo se situó en 5.691 millones de euros, un 14,3% menos, tras la nueva normativa contable, siendo la vinculada a Repsol de 2.245 millones pendientes de refinanciar.







