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Opinión |
Martes, 05 de Agosto de 2014

Si desaparece el Murcia no pasa nada

No me cabe en la cabeza que, cuando todos los problemas gordos del ayuntamiento de Murcia en general y de su alcalde Cámara en particular vienen de haber querido ayudar al Real Murcia, (vía Plan General de Ordenación Urbana, desarrollo de la ciudad, tranvía, estadio Nueva Condomina etc., que ha derivado en una imputación judicial al burgomaestre), aún no haya tenido bastante y haga caso a las peñas huertanas, perdón, murcianistas, que le impelen a "salvar a nuestro Real Murcia" ante Hacienda. Por si no hubiera un proceso judicial en marcha con final incierto (aunque tengo escrito desde hace años que estoy convencido de la inocencia en este asunto de Cámara), le piden que se meta en otro, a lo grande. Porque, de poner ahora dinero el Ayuntamiento en favor de un club de fútbol privado, por mucho que nos lo envuelvan en la bandera regional, tengan por seguro que eso acabaría en los tribunales por presunta corrupción más pronto que tarde. No a todo el mundo le gusta que se pongan millones de euros para salvar un club de fútbol cuando esos mismos millones se racanean de la iluminación nocturna de la ciudad, por poner un ejemplo un poco demagógico.


¿Cómo es eso que he leído a las dichas peñas de que los políticos de aquí no han hecho nunca nada en favor del Real Murcia? Perdonen ustedes. Los políticos de la capital lo que no han parado es de hacer cosas en favor del Real Murcia. Por eso, mayormente, los políticos de la capital se ven en lo que se ven. ¿Cuándo han nacido los de las peñas murcianistas? A juzgar por las fotos de la prensa sus cabezas visibles ya tienen los espolones bien duros. Luego debían estar por el planeta Tierra cuando, hace dieciocho o diecinueve años, el propio Ayuntamiento de la capital de la Región puso todo su empeño en encontrar capitalistas privados de Murcia para que se hiciesen cargo de la entidad. Alguno se acercó a husmear, pero allí no puso el dinero que hacía falta ni Perri. Y, entonces como hoy, todo era rasgar de vestiduras y golpes de pecho exclamando que cómo íbamos a dejar extinguir los murcianos a un club que nos representaba tan requetebién ante la opinión pública nacional. ¿Que cómo lo íbamos a dejar extinguir los murcianos? Pues dejándolo. Si no llega a aparecer el empresario Jesús Samper y sus influencias en la Federación de entonces, el Real Murcia habría desaparecido a mediados de los años noventa del pasado siglo. ¿Dónde estaban entonces las peñas murcianistas? Estaban en esa cosa tan murcianística de arreglar el mundo sin sentirse concernidos por él. En esa costumbre tan inefable de dejar que las manifestaciones a favor de la limpieza del río Segura nos las hicieran en las calles de Murcia... los habitantes de Orihuela, provincia de Alicante, trasladados en autobuses al efecto. Es ese consejito gratis total que me daban a mí las señoronas de la capital (señoronas de ambos sexos, pues ya escribía Pla que en provincias los burgueses satisfechos son todos señoronas) cuando me decían de mis artículos "tienes que dar mucha más caña", pero el precio por ello lo tuve que pagar entero yo, sin que ellos aparecieran luego por ninguna parte.


¡Están indignados los murcianistas porque el Ayuntamiento llega probablemente tarde (se sabrá esta semana) para salvar a su equipo del alma, que no de cartera! Por "salvar" entiéndanse dos cosas: o bien que el Ayuntamiento amenazara lo suficiente a la Liga de Fútbol Profesional y a Hacienda para ablandar a estas instancias mediante algún chantaje bien visto en sociedad y demorar el pago de una deuda que así no haría sino crecer, o bien que directamente ponga los millones de la deuda (de las arcas públicas o mediante "lobby" de empresarios fantasmas interpuesto, de esos que ya se lo cobran luego con muchas creces). ¿Hemos entendido bien? El Consistorio no puede hacer ni una cosa ni otra. No sé qué hace Cámara yendo a presionar a las instancias deportivas y hacendísticas en Madrid. Suena a gamberrismo institucional puro y duro, el mismo que van a desplegar o están desplegando ya las peñas murcianistas ante los que tienen la decisión definiva de bajar o no al Murcia. ¿No ha escarmentado Cámara con lo que le ha ocurrido en su vida política y privada por haber mezclado su devenir con el del principal club de la Región y todo lo que ha llevado aparejado?


¿Por qué no puede el Real Murcia jugar en "segunda b", si ya lo ha hecho otras veces y probablemente sea el nivel económico que aquí nos podemos permitir? ¿Qué con la deuda que arrastra puede desaparecer? Otros clubes históricos han desaparecido en España y no ha ocurrido absolutamente nada. Por ejemplo, el Club Deportivo Logroñés. ¿Quieren que Samper se vaya? Bien, ya estamos maduros para que venga algún estafador internacional a dejar un gran pufo, como en Santander. A todos nuestros patriotas de "mercedes" en la puerta y balaustrada en el casoplón los quiero ver yo poniendo su pasta particular en la ruina del fútbol.

 

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