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INVESTIGACIÓN

El Imida estudia variedades de uva resistentes al Mildiu y Oidio

Redacción Sábado, 16 de Agosto de 2014 Tiempo de lectura:

El equipo de Viticultura y Enología ha realizado ya los primeros cruzamientos de Monastrell con otras variedades del género Vitis

El Instituto de Investigación y Desarrollo Agrario (Imida) ha abordado el objetivo de obtener nuevas variedades de uva para vinificación resistentes a Mildiu y Oidio, dos de las enfermedades más perjudiciales que afectan al cultivo de la vid. Este objetivo se encuentra dentro de la línea de trabajo para la mejora de la calidad de los vinos de la Región de Murcia, en la que el equipo de Viticultura y Enología de este organismo trabaja desde hace años.

 
En la gran familia de plantas que engloba el género Vitis, la especie V. Vinífera es la más importante, y su cultivo se extiende por los cinco continentes. Es empleada para consumo en fresco, como uva de mesa, como frutos desecados y para la elaboración de multitud de tipos de vino de todas clases. Pero esta especie es también la más sensible a enfermedades fúngicas. En la Unión Europea es el cultivo que mayor cantidad de fungicidas necesita cada año.

 
Afortunadamente, en el género Vitis se encuentran también especies como la V. Romanetti, V. Cinerea, V. Amurensis o V. Rotundifolia, que poseen genes que les confieren mayor o menor grado de resistencia a Mildiu y a Oidio y que, a través de cruzamientos, se pueden transferir a las variedades comerciales de vid.

 
El equipo de Viticultura y Enología del Imida, encabezados por la doctora Leonor Ruiz y por José Ignacio Fernández, han realizado ya los primeros cruzamientos de Monastrell con variedades de estas especies, para tratar de obtener nuevas variedades similares a Monastrell pero con resistencia a Oidio y Mildiu, de tal manera que se puedan cultivar sin tener que hacer ningún tratamiento contra estas enfermedades.

 
Según el director del IMIDA, Adrián Martínez, “los grandes avances experimentados por la genética molecular en los últimos años han permitido descifrar el genoma de la vid y localizar la región cromosómica en la que se encuentran los genes de resistencia a Mildiu y Oidio, y así poder utilizar la selección asistida por marcadores moleculares en la preselección de híbridos resistentes”.

 
En este sentido, apuntó que “si los trabajos se desarrollan con normalidad, en pocos años dispondremos ya de descendientes de Monastrell con diverso grado de resistencia a estas dos enfermedades”.
 

 

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