Los trabajos de demolición de la fábrica comenzaron la semana pasada con maquinaria pesada y una parte de las estructuras ya han sido abatidas.
La multinacional del cemento Holcim ha comenzado a derribar su antigua factoría de Lorca, un año y medio después de que anunciara el cierre definitivo de ese centro de producción, que comenzó a funcionar en el año 1967 dentro del grupo Cementos Alba.
La concejala de Fomento de Lorca, Sandra Martínez, ha explicado hoy que los trabajos de demolición de la fábrica comenzaron la semana pasada con maquinaria pesada y que una parte de las estructuras ya han sido abatidas.
Martínez ha expuesto que los trabajos se prolongarán durante los próximos días, aunque no ha precisado una fecha concreta para la finalización de los mismos y ha puesto de relieve que el consistorio está supervisando el "modus operandi" de la demolición.
Holcim anunció el cierre de la planta en febrero de 2013 "como consecuencia de la baja demanda de cemento en la actualidad y previsiblemente en el futuro" y entonces advirtió que en la ciudad se mantendría el centro de distribución de productos ensacados.
La fábrica de Lorca, ahora convertida en montañas de escombro, comenzó a funcionar hace 47 años con una producción inicial de 360.000 toneladas de cemento al año y el centro fue pionero en España en el uso de combustibles alternativos, por los que apostó desde 1991.
"La sobrecapacidad de producción de cemento en España supera el 70 por ciento y las perspectivas para los próximos años no permiten prever la reutilización de estos activos en el futuro" explicó hace año y medio en el comunicado de cierre Vincent Lefebvre, director ejecutivo de Holcim España.
Ante la sobreoferta de esta materia prima para la fabricación de cemento, la compañía decidió desmontar los hornos de producción de clínker, meses después de la paralización de la actividad productora en la fábrica en el año 2012, cuando la mayor parte de la plantilla de la ciudad fue prejubilada o recolocada en otros centros de producción de la multinacional.







