Al concurso de acreedores en que ha entrado la filial española de la alemana Aria se suma ahora un nuevo escollo a la regeneración de Portmán; y el obstáculo esta vez es administrativo.
Aria es, efectivamente, la seleccionada para “ocupar el dominio público marítimo-terrestre” y presentar un proyecto de regeneración de la bahía Portmán mediante la extracción de los restos de mineral de la zona.
Sin embargo, la empresa no puede iniciar los trabajos sin un proyecto favorable y aprobado por la administración competente. A saber: Costas y Minas.
Por tanto, Aria, que modificó de su proyecto la forma de transporte del mineral, debe someterse a una nueva Declaración de Impacto Ambiental, lo que retrasará aún más la prevista inversión de 150 millones de euros en ocho años y la creación de 600 empleos.

