Fue condenado a tres meses de prisión por una denuncia falsa que presentó en 1994, cuando era presidente de Banesto
El Consejo de Ministros, el primero celebrado con el Gobierno en funciones, ha concedido el indulto al consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, quien fue condenado a tres meses de prisión e inhabilitación por una acusación falsa que presentó cuando era presidente de Banesto, en 1994.La causa, que ya fue juzgada y la sentencia firme impuesta por el Tribunal Supremo, tiene su origen en una querella que presentó por estafa contra cuatro empresarios del grupo Harry Walker a los que reclamaba una deuda de 3,6 millones de euros (entonces 600 millones de pesetas). Estos empresarios, incluso, fueron detenidos y encarcelados por orden el juez Luis Pascual Estevill (por lo que fue luego juzgado y condenado por prevaricación y detención ilegal). Los empresarios entonces presentaron una querella contra Sáenz, que inicialmente fue archivada en los tribunales catalanes y que el Supremo ordenó su reapertura.
De no haber mediado el indulto, Alfredo Sáenz tendría que haber abandonado de inmediato su puesto como ‘número dos’ del grupo Santander.







