Pocos se explican, y los agricultores menos que nadie, que mientras el campo reclama unos recursos hídricos que llegan limitados del Tajo-Segura y menos aún vía lluvia, la desaladora de Escombreras esté funcionando al ‘tran tran’.
Este agua de una infraestructura que está costando un auténtico ‘pico’ a la Comunidad Autónoma, que sí está cumpliendo con los pagos previstos a sus constructores (entiéndase Florentino Pérez y un grupo de empresarios murcianos), se está ‘colocando’ en los municipios de Cartagena, Murcia y Torre Pacheco pero su aprovechamiento podría ser mayor. En el caso de Fuente Álamo, la infraestructura está construida hasta el municipio, pero una vez allí no está el depósito regulador.
El reordenamiento de los recursos hídricos no llega, a pesar de que la solución está siendo ampliamente expuesta por los agricultores: el agua de la desaladora podría destinarse al consumo humano y los ahorros en el agua del Trasvase, que ahora se destina a la población, derivarlo a la agricultura.
Muchos apuntan a que la razón es netamente económica para los concesionarios de los servicios de agua, que reciben recursos ‘baratos’ del Trasvase y los venden ‘caros’ para la llamada ‘agua de boca’, por lo que no aceptarían de buen grado pagar un agua desalada más cara.

