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¿Es viable económicamente este Estado?

Las autonomías cuestan más de 86.000 millones al año; ello hace pensar que este Estado es inviable económicamente sin hacer más estudios. Además, tanta legislación diferente está dificultando la recuperación económica y la creación de empleo pues el operar en el mercado de esta nación cada vez es más complicado.

 

El Estado de las Autonomías, del que tanto algunos presumen, ha demostrado ser poco racional. Es -según encuestas del diario El Mundo- solo apreciado por el 10% de la población, contra el 90% que opina debería desaparecer. Pero ningún partido quiere considerar el problema, a pesar de que su sustitución por un estado democrático racional seria lo primero que hacer, para salir de la crisis y dar sostenibilidad al bienestar nacional.

 

Considerando nuestros habitantes -según expertos- en España sobran 1.000.000 de empleos públicos: 920.000 a causa de las autonomías. Calculando que cada nuevo empleo público no productivo destruye 2,8 empleos privados, al necesitarse más impuestos para mantenerlos, hoy destruimos así unos 2.800.000 puestos.


Considerémoslo, pues tenemos:
1.    El mayor índice de pobreza de toda la Unión Europea.
2.    El país de la Unión Europea con mayor tasa de desempleo.
3.    El tercer país en volumen de déficit público (detrás de Grecia e Irlanda),
4.    El cuarto país europeo con más impuestos en el 2012, detrás de Bélgica, Dinamarca y Suecia.

 

Pero, al contrario que estos, gran parte de nuestros impuestos van a beneficiar solo a la clase política.
Nos están empobreciendo y no es cuestión de mejorar la gestión; es un problema estructural muy grave.
El traspaso de competencias del Estado a las comunidades supuso el traspaso de 821.357 empleos. Pero las autonomías superan ya los 1.740.000: ¡920.000 más, para hacer lo mismo!


¿Dónde están esos empleos sobrantes?
1.    Unos 520.000 son amigos, familiares y militantes que viven de la política (de todos los partidos políticos)… colocados en fundaciones, agencias y  2.671 empresas públicas creadas por las autonomías para contratar a dedo y evitar control.
2.    Unos 400.000 son el producto de multiplicar innecesariamente por 17 la estructura de la gestión estatal.

 

Mientras la nación sufre grandes necesidades, subidas de impuestos y todo tipo de recortes, nuestros políticos y dirigentes no quieren ni hablar de eliminar las autonomías.

 

Por sus hechos los conoceréis, dice el Evangelio, pero no hablemos ahora del bajo nivel profesional y moral de nuestros políticos, de los premios -con nuevos sueldos y puestos- a su mal hacer. Tampoco consideremos los puestos que ocuparon las mediocridades que nos gobernaron en Murcia a 1, 5 millones. Con la excepción de Zapatero (un verdadero desastre)… si hubieran estos de luchar para gobernar a 40 millones de españoles ¿Dónde habrían llegado? A pesar de ello, las autonomías españolas tienen el 56% de las competencias y del gasto público total: ¡El mayor nivel mundial de competencias y gasto de las regiones de cualquier país!

 

Había que descentralizar, pero hacia la administración local. Nuestro tamaño no justifica una administración intermedia entre Estado y Administración local.


Según un estudio de la Fundación Cajamar: de 213 estados en el mundo, sólo 25 presentan una estructura descentralizada de gobierno:
1.    Los que son muy extensos, como EE UU o Rusia, la descentralización es su única solución, lo que no es nuestro caso.
2.    Los que surgieron de la unión de pequeños estados, como Alemania o Suiza, buscaron un país para encontrar más eficiencia y tamaño. Incluso recientemente devolvieron landers competencias al Estado central para lograr eficiencia.


Pero aquí hemos ido disgregando ilógicamente nuestro Estado relativamente pequeño, cargando estructuras administrativas intermedias en las regiones, dotándolas de más competencias y más porcentaje de gasto público que en ningún otro país del mundo.


Veamos los estados federales europeos -atento el PSOE federalista- más conocidos, que surgieron de la unión de estados pequeños buscando mayor eficiencia con la cesión de competencias al gobierno central.


1.    En Alemania el 65,2% del gasto público corresponde al Estado, sólo el 20,3% a los landers y el 14,5% a los ayuntamientos.
2.    En Suiza, el 51,5% del gasto corresponde al Estado, el 27,6% a la administración regional y el 20,9% a la local.

 

Racionalmente hay que eliminar las autonomías, cediendo competencias al Estado (hoy con solo el 32%), o ayuntamientos y diputaciones. Con solo el 12%, España es el país europeo donde la Administración local tiene el menor porcentaje de gasto.

 

En la mayoría de países, el Estado concentra más del 80% del gasto público total. Sólo en seis países europeos (Bélgica, Dinamarca, Alemania, España, Finlandia, Suecia) el Estado tiene algo menos del 80% del gasto, pero para gastar su estado de bien estar, no en una partitocracia.

 

Empezamos contentando a nacionalistas durante la transición, pagando colaboraciones o silencios a mediocres aldeanos (que hoy les sabemos inmorales), pasando al “café para todos” quieras o no…Recuerdo el caso de Almería, a la que preguntaron varias veces -con publicidad lava-cerebros- hasta que dijo “Sí a la autonomía”.


Nuestra eficiencia debería estar en las administraciones:
1.    Central, con competencias que son más eficaces gestionar de forma centralizada (sanidad, educación, justicia, economía, defensa, orden, comunicaciones, transporte…), teniendo en cuenta las de la UE.
2.    Local (ayuntamientos y diputaciones provinciales), con parte de las competencias hoy en las autonomías.

 

Si añadimos la fusión de ayuntamientos pequeños, cesión de competencias y eliminación de entidades comárcales: solucionaríamos en gran parte el problema del déficit, sin recortes y sin más impuestos para salir de la crisis.

 

Pero los partidos solo discuten si es mejor hacer más recortes sociales o subir el déficit hipotecando siguientes generaciones. Ninguno tiene intención de recortar lo que sobra: sus sueldos escandalosos, abultados respecto a su mediocridad y sus puestos innecesarios.

 

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