Alemania nos lo pone difícil
Las dificultades económicas en la UE se incrementan y el problema se presenta también en otros países. Aunque nuestra economía continua mejorando, cada vez las dificultades en el horizonte se intensifican. Los signos de empeoramiento económico de la zona euro se refuerzan, sobre todo a causa de Alemania e Italia. Los datos del Reino Unido y Japón también apuntan a una ralentización de su crecimiento, mientras que Estados Unidos muestra una estabilización en el camino de su recuperación.
Esta última semana, la que fuera el motor de la economía española –Alemania- ha visto cómo los principales institutos económicos han rebajado sus previsiones de crecimiento hasta el 1,3% en 2014 y 1,2% en 2015, frente al 1,9% y 2,0% que estimaban con anterioridad. Estimación que se funda en el marcado enfriamiento de la economía germana y la debilidad de su demanda interna y externa.
El indicador mensual, que señala por adelantado inflexiones en el ciclo económico, bajó 10 centésimas para el conjunto de la zona euro y quedó en 100,70 puntos, todavía por encima del nivel 100 que marca la media de largo plazo. Se trata del cuarto descenso mensual consecutivo y el más acusado de los cuatro.
Mientras en España continúa nuestro crecimiento, así lo resalta el director del Departamento de Estudios Económicos Mundiales del Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmando que "España está en el camino de la recuperación, el crecimiento es fuerte y está basado en las exportaciones y la demanda interna, sin que se observen síntomas de deflación; y destaca el efecto logrado por las reformas del Gobierno, especialmente en el mercado laboral y el sector financiero. Sus previsiones señalan un incremento del consumo privado del 2% en 2014 y del 1,6% en 2015. La tasa de variación del consumo público será nula en 2014 y se reducirá un 0,7% en 2015. La Formación Bruta de Capital Fijo aumentará un 0,3% frente al año anterior en 2014 y un 2,4% en 2015. Por su parte, se prevé que el saldo exterior aporte 0,1 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en 2014, aportaciones algo más reducidas que las de 2012 y 2013.
También el indicador compuesto adelantado de actividad para España, elaborado por la OCDE para anticipar los puntos de inflexión en la actividad económica en relación con la tendencia, continuó marcando en agosto un ritmo de crecimiento estable, mejorando una décima respecto al mes precedente hasta situarse en el nivel 102,5.
El índice de Producción Industrial (IPI) se desaceleró en agosto, registrando un cre-cimiento interanual del 0,6%, con datos corregidos de efectos de calendario, dos décimas inferior al del mes previo, cosa natural si tenemos en cuenta el parón que suele producirse todos los años en agosto. En términos intermensuales y con series corregidas de estacionalidad, la tasa del IPI (0,2%) fue una décima superior a la de julio.
Por grupos de destino y con series corregidas de calendario, la ligera pérdida de impulso del IPI en agosto se atribuye, principalmente, al componente de bienes de equipo, cuyo descenso interanual se intensificó 3,5 puntos hasta el 4,9% y que no pude ser compensado con los aumentos en los demás grupos –alimentos y bienes intermedios-.
Las compraventas de viviendas, según la Estadística del INE basada en las fincas inscritas en los Registros de la Propiedad, experimentaron en agosto un descenso interanual del 1,1 %, interrumpiendo la tendencia ascendente de los últimos cinco meses (10,7% en julio). Dicho retroceso se debió a la fuerte caída de las compraventas de vivienda nueva, que disminuyeron el 22,1% respecto a un año antes, casi quince puntos más que en el mes previo, mientras que las compraventas de vivienda usada desacele-raron su ritmo de aumento nueve puntos y medio, hasta anotar un incremento interanual del 15,2%.
En el bimestre julio-agosto, con datos desestacionalizados, la caída en el número de compraventas de viviendas respecto al segundo trimestre del presente año se sitúa en el 5,3%, frente al avance intertrimestral superior al 12% registrado entre abril y junio.
El índice de Confianza Empresarial, elaborado por el INE, avanzó un 0,2% en el cuarto trimestre respecto al tercero, 3,8 puntos menos que en el trimestre anterior. Entre sus dos componentes, la valoración de los empresarios de la situación actual de su negocio mejoró 1,7, puntos hasta situarse en -13,7 puntos, mientras que el balance de expectati-vas se redujo más de un punto, hasta -12,8 puntos.
Entre los cinco sectores de actividad analizados, tanto los otros servicios como la construcción presentan una mejora de la confianza respecto al trimestre previo, con avances del 1,3% Y 0,2%, respectivamente, mientras que en la industria retrocede un 1,1% y en el comercio cae un 0,7% en tasa intertrimestral, permaneciendo sin cambios en el sector de transporte y hostelería.
Empleo. Es cierto que el empleo está creciendo, pero se trata de un crecimiento interanual bastante lento. La contabilidad nacional ha mostrado un crecimiento del empleo a tiempo completo equivalente a cifras de 2008, tras 23 trimestres de caída, sin embargo, va relacionado muy estrechamente con el crecimiento del PIB, lo que lleva a preguntarnos ¿Solo somos capaces, en España, de mantener siempre la misma relación entre empleo y PIB, sin llegar a modificar el mercado laboral?
El paro se ha reducido en 270.000 personas en el último año. Una cifra importante, pero solo representa un 6% de los desempleados registrados actualmente, los parados de larga duración representan más del 60%. El camino de recuperación será largo y doloroso. Esperemos que las medidas anunciadas por el Gobierno ayuden a dar más velocidad a la mejora del empleo.
Concurso de acreedores. El número de concursos de acreedores presentados por las empresas en el segundo trimestre del año ascendió a 2.133, cifra que supone un descenso del 28,3% respecto al mismo periodo de 2013, y sitúa el número de insolvencias empresariales en niveles de finales de 2011.





















