El comercio del centro se moviliza
Este pasado fin de semana, coincidiendo con la llegada del otoño, el centro de Murcia se ha vestido de fiesta. De fiesta grande. Los comercios tradicionales, los de toda la vida como se suele decir, se han movilizado con el fin de atraer a las centenarias calles de la ciudad al mayor numero posible de visitantes. Y, bajo mi punto de vista, lo han conseguido.
Trapería, Platería, Jabonerías, Puxmarina..... han tenido una animación especial gracias a las iniciativas que se han puesto en marcha y que han contado con la colaboración del ayuntamiento de Murcia que, me consta, esta siendo muy receptivo a cuantas ideas plantean los comerciantes de la ciudad.
Tienen en el concejal José María Tortosa un gran valedor que se ilusiona con todas estas propuestas que nacen de la Asociacion Area Comercial Murcia Centro, Comerciantes de Trapería y Platería junto a los del Barrio del Carmen si bien, en esta ocasión, la fiesta se ha desarrollado en las calles mas céntricas de la vieja Murcia.
Desfile de modelos, chicos y chicas, mezclados con los viandantes realizando paseos con la moda otoño invierno. Pasacalles de grupos de percusión y batucadas. Atracciones infantiles en la Plaza de San Bartolomé. Payasos en la de Santo Domingo. Maniquíes vivientes a las puertas de los comercios. Incluso "invadir la calle" en el mejor sentido de la palabra sacando a las puertas de los establecimientos mesas, percheros y expositores con ofertas para incitar al comprador a visitar el interior y buscar mas mercancía que poder comprar. A todo esto se ha sumado la participación de un concesionario de coches que ha expuesto vehículos de gama alta en los espacios reservados para ello. Como digo, la ciudad, ha vivido en todo su esplendor la fiesta comercial de otoño.
En las puertas de los establecimientos el anagrama de 'MUAC' (Murcia Area Comercial) que es el distintivo del comercio minorista creado por el Ayuntamiento de Murcia. Y a todo esto se sumaban logotipos de Murcia Turística con el impulso y apoyo que, Miguel Cascales, ha dado a esta iniciativa desde la concejalía de Turismo. Un maridaje perfecto para esta operación comercial.
El centro ha tenido vida propia de jueves a sábado. Estaba bonito, animado, concurrido y visitado. Desconozco a estas horas que resultados económicos habrán tenido pero sin duda que el objetivo de que fuera visitado y que las tiendas, de toda la vida, recuperaran su pasado mas glorioso se ha conseguido.
Daba gusto ver pasear a las familias por estas seculares arterias urbanas. Los niños aguardando para subir al trenecito que les llevaba al mundo de la fantasía en San Bartolomé. Obsequiados con globos o deleitandose con una empalagosa nube de "algodón de azúcar". Las madres viendo tiendas y buscando, entre percheros, la mercancía deseada o que mejor venía a sus necesidades y economía. Los padres buscando, también ellos, entre camisas, chaquetas y complementos lo que les satisficiera y mientras todo esto ocurría, a tu lado, pasando modelos de pasarela luciendo moda y belleza. Y cuando menos lo esperabas, aunque le escuchabas a lo lejos, te aparecía una batucada formada por atléticos y moldeados cuerpos que se contorsionaban a ritmo de tambores y bombos.
Ha quedado claro que cuando la unión entre Ayuntamiento y Comercios se produce el resultado es excelente. Que la ciudad ha estado animadísima. Que ha tenido vida el centro histórico y que los murcianos y visitantes, con su presencia masiva, lo han hecho posible. Han disfrutado de la fiesta del comercio como pocas veces. El viejo, el tradicional, el comercio de toda la vida ha resucitado, al menos por unos días, de sus cenizas cual Ave Fenix.
Ahora hay que animar a unos y otros para que este acontecimiento no quede en un hecho aislado. Debe repetirse e ir preparando ya la cercana campaña de Navidad aunque antes, como marca el calendario de acontecimientos, se lleve a cabo el Outleet que desde hace algunos años se desarrolla en el eje Santo Domingo-Alfonso X y que congrega, de jueves a domingo, a centenares de miles de personas que, incluso, llegan de toda la Región y provincias limítrofes. Es una cita esperada con ilusiones renovadas cada año cuando llega noviembre y a fe que se superan todos los comerciantes en ofrecer al público lo mejor que atesoran en sus establecimientos.
El comercio tradicional tiene, y debe seguir viviendo, y hacerlo ademas con energías renovadas. Para eso, desde luego, hay que llevar a cabo la fórmula de unión entre ellos y nuestro Ayuntamiento. Todos juntos pueden conseguirlo. Recuerden aquel viejo refrán que dice: "La unión hace la fuerza". Que no decaigan las iniciativas y que el apoyo de las concejalías a las que afecta aporten su grano de arena para conseguir que, Murcia, sea también un referente comercial.
Es la ciudad mas agradable del Mediterráneo para disfrutar de su clima, sus terrazas, sus restaurantes, bares y cafeterías. Para pasear por calles angostas y recoletas admirando la belleza de la piedra "barroca" que jalona el entorno y también, por supuesto, comprar en todos los establecimientos que encontramos en el callejero urbano. Nuestro comercio de toda la vida. De Murcia y para Murcia.






















