La empresa, ubicada en Fuente Álamo, ha comenzado la reforma de sus instalaciones para adaptarse a la nueva producción
La dirección general de Medio Ambiente publicaba hoy la declaración de impacto ambiental aprobando la ampliación de la factoría de Bel Composite en el parque tecnológico de Fuente Álamo. La empresa fabricará un nuevo tubo de presión que reduce los costes de desalación y reutilización del agua. Así, una vez adaptadas las instalaciones, la filial española de este multinacional comenzará la fabricación de tubos de 16 pulgadas de diámetro que cuadruplican la capacidad y que permiten importantes beneficios para las desaladoras, que pueden llegar a reducir hasta en una cuarta parte determinados costes y requieren mucho menos espacio para su instalación.
Esta firma es líder mundial en fabricar componentes en un producto derivados de fibra de vídrio, destinado a proyectos de desalinización, procesos industriales, tratamientos de agua y suministros de agua.
En la actualidad cuenta con varias fábricas, centros de logística, oficinas de ventas y numerosos agentes distribuidos a nivel mundial, habiendo constituido una red comercial y productiva global. Sus productos copan el 30% del mercado americano, el 25% del europeo y el 24% del asiático.
En sus instalaciones de Fuente Álamo, la compañía fabrica tubos para membranas de ósmosis inversa, nanofiltración, ultrafiltración y microfiltración, dando soporte a la red internacional. Las instalaciones del Parque ocupan una superficie de 2.000 metros cuadrados, y ya contaba con la posibilidad de llegar a duplicar las mismas y la producción de la fábrica en caso de necesidad, lo que ahora ha recibido el visto bueno de Medio Ambiente.
La producción esperada de la planta para los nuevos componentes es de 3.000 tubos al año.







