Las medidas de estímulo e inyecciones de liquidez implantadas por el Banco Central Europeo no han servido para reducir los costes de financiación de familias y empresas, que siguen siendo comparativamente muy elevados.
Las medidas de estímulo e inyecciones de liquidez implantadas por el Banco Central Europeo (BCE) no han servido para reducir los costes de financiación de familias y empresas, que siguen siendo comparativamente muy elevados.
Así lo asegura el Boletín mensual del Banco de España correspondiente a octubre, que achaca en parte este diferencial entre un contexto de política monetaria muy expansiva y tipos de interés insistentemente altos a la fragmentación de los mercados financieros europeos.
Esta fragmentación es la que impide o mitiga en parte el efecto de las medidas de estímulo del BCE en la banca que opera en España, que "no se transmiten completamente".
Asimismo, prosigue el texto, las entidades financieras mantienen tipos de interés comparativamente altos porque aún perciben a sus clientes con elevados niveles de riesgo, superiores a los de antes del inicio de la crisis; esto se explica por la evolución del ciclo económico y la persistente incertidumbre.
Menos peso tiene en esta situación de tipos de interés altos la situación concreta de cada banco o caja, excepto en lo relativo a la financiación a pymes, que tienen más dificultades que los particulares para cambiar de entidad.



