Necesitamos visualizar un líder
Estamos viviendo una situación confusa. Los políticos de los grandes partidos no saben ya dónde situarse para no salir en la foto. Los votantes, seguidores y simpatizantes de ambos partidos, van como los “ñu”, esos antílopes africanos huyendo por un lado hacia el río donde les esperan los cocodrilos. Por otro lado están esos felinos depredadores; por lo que van girando en círculo, lo que les convierten en presa fácil para cualquier demagogo y charlatán que aparezca en la escena política y se van con él, pensando que están salvados. Estos nuevos protagonistas son los más listos de la película; pues como se ve, ellos no salen a cazar, las presas le vienen solas y se las llevan a su terreno.
Si Oppenheimer viera lo que está ocurriendo aquí, seguramente escribiría la segunda parte de “Contando cuentos chinos”.
Dicho esto, vemos que los que tienen que gobernar no gobiernan, o no pueden hacer lo que les gustaría. Los que tenemos que votar para solucionar esto, estamos de estampida en círculo, en una lucha entre la razón y el corazón para depositar el voto, y los nuevos que aparecen en escena, lamiéndose, sabiendo que se van a dar un festín político, con un programa de “(cuentos chinos)”.
Ante tanto despropósito en el que estamos inmersos, creo, que desde nuestra Región de Murcia deberíamos poder visualizar un líder y rescatar desde nuestra Murcia rural al “Lobo de Periago”, más conocido como lobo murciano, en definitiva, un líder.
Debe de ser una persona dispuesta a capitanear el liderato de una Región, formar a personas que defiendan los intereses regionales ante todo y ante todos, con equipos profesionalmente competentes y contrastados con ganas de trabajar y con ilusión y compromiso con la Región. Si esto se hace así, ya nadie podrá hablar de “la casta”.
Los grandes partidos están enfrentados entre sí. Muchos de sus componentes más significativos, están entrando y saliendo de los juzgados. Otros muy destacados en nuestra Región están imputados en procesos penales y siguen ocupando sus despachos aferrados al sillón. Nadie toma medidas contundentes.
No sé si alguien ya lo ha pensado, pero sería interesante la creación de un juzgado expresamente para los delitos cometidos por cargos públicos, y además dotarlos de una infraestructura específica y adecuada, y que estos tipos de delito no prescriban nunca.
Si existen juzgados para la violencia de género o de menores… ¿por qué no? Costaría mucho, pero nos ahorraríamos más. Imaginemos por un momento que este juzgado comienza investigando el patrimonio de todos aquellos que están en política o han pasado por ella.
Ahora bien, esto es lo más parecido a un “cuento chino”, pues no pensemos jamás que con el sistema que actualmente tenemos y la gran bolsa de políticos de “carrera profesional”, que existe, y que son muy pocos los que abandonan, esto sería impensable, pero interesante.
En su defecto, podría haber otra línea distinta para todo esto y es la creación de un “confesionario tributario”, y que podría funcionar de la siguiente manera: el elemento político en cuestión, en vez de ir a Suiza, piden cita en el confesionario ya que habría cola, le dan cita para dentro de unos días y anónimamente deja la bolsa junto al confesionario, se le da una dispensa por el arrepentimiento y adiós. Dinero para el Estado o para la Región.
Esta sede debería estar situada no muy lejos de un aeropuerto internacional, ya que posiblemente vendrían de todo el país, incluso de Bruselas, Suiza o de cualquier parte del mundo donde tengan el dinero. Incluso para dar más facilidades se podría montar un confesionario móvil y que éste se desplazase a cualquier punto que se le requiera.
Pero volviendo a la cuestión principal de este artículo, que es la de buscar un líder. Pienso que alguien debe ir planteándose esta cuestión, alguien independiente. Lo tiene fácil ya que sabe perfectamente lo que no hay que hacer, lo demás está claro.
Creo que ha llegado el momento de que una vez por todas nos identifiquemos como Región. Se busca un líder. Adelante.





















