Aproveche el repunte de la compraventa de viviendas: en el segundo trimestre se vendieron un 12% más de inmuebles que en el año anterior, y el 84,3% eran de segunda mano
Despersonalizar, ordenar, despejar, limpiar, reparar, organizar y armonizar. Estos son los mandamientos del Home Staging para acondicionar una vivienda y que se venda lo más rápido posible y al mejor precio. Esta estrategia construye espacios donde cualquiera puede sentirse cómodo, invita a personalizarlos, resalta los puntos fuertes de la casa y minimiza sus carencias. La primera impresión cuenta. Y más cuando la oferta en el sector inmobiliario es tan amplia y en los barrios abundan los carteles de “se vende”.
Según el Ministerio de Fomento, la compraventa de casas se disparó un 12% en el segundo trimestre del año con respecto a 2013. Las viviendas de segunda mano registraron el mayor número de transacciones (77.024), un 84,3% del total de operaciones. En este contexto hay que saber destacar frente la competencia. Reparalia, empresa especializada en cuidado del hogar y gestión integral de siniestros y reparaciones, resume las claves para sacar el máximo potencial al inmueble y cautivar a los compradores.
- Limpia a fondo y acaba con el desorden. Será tu mejor carta de presentación ante los futuros compradores. Realiza una limpieza profunda de la casa y pon especial atención a la cocina, el baño y los armarios. Evita la acumulación de objetos en las habitaciones para dar una mayor sensación de amplitud, aunque la casa sea algo pequeña. Crea un ambiente agradable para evitar que el interesado se replantee el precio de la vivienda y exija una rebaja.
- Un suelo impecable. Las superficies en mármol o gres suelen ser bastantes resistentes y de mantenimiento fácil. Podemos conseguir una limpieza sin huella con productos especiales y asequibles que podrás encontrar fácilmente en el mercado. Evita sustancias demasiado abrasivas y no intentes eliminar manchas con objetos punzantes. Si el suelo es de madera, recuerda que lijarlo y barnizarlo es una buena alternativa para que parezca como nuevo.
- Deja que entre la luz. Revisa cada una de las ventanas de la casa. Que puedan abrirse y cerrarse sin problemas. Mejor si se sustituyen por unas nuevas fabricadas con carpintería de PVC o aluminio. Comprueba también el buen funcionamiento de las persianas.
- Ahorra en muebles y decoración. Muestra disponibilidad ante el comprador para quitar el mobiliario que ya no sirve. Y si no puedes deshacerte de tus muebles o consideras que están en buen estado, repara el más mínimo desperfecto.
- Equipa cocina y baño con lo imprescindible. Un buen equipamiento en el baño y la cocina justificará el precio de la casa y dará mayores garantías al comprador. Revisa los azulejos para reparar grietas y si fuese necesario utiliza una pintura especial y dale otro color a estas estancias.
- Invierte en pequeñas reparaciones. Ve al detalle. Prueba la cisterna, cambia enchufes y repasa todos los grifos de la casa para que no goteen. Son pequeñas cosas que se arreglan con facilidad y no cuestan tanto dinero. Si estos elementos están muy anticuados, sustitúyelos por nuevos dispositivos y el precio de tu vivienda se revalorizará.
- Para gustos los colores. Y como no sabemos quién comprará nuestra casa, lo mejor será que demos una mano de pintura a las paredes y los techos eligiendo tonos neutros y luminosos. El blanco, el beige o el gris nunca fallan y pueden encajar con distintos tipos de muebles y objetos decorativos.
- Cuida tu casa también por fuera. Si se trata de una vivienda unifamiliar, revisa minuciosamente los exteriores y repara cualquier grieta o mancha de humedad. Recorta el césped, limpia la piscina y chequea la iluminación eléctrica.
- Sinceridad ante todo. No mientas a la hora de anunciar tu casa. Enumera y detalla sus características y prestaciones con una correcta expresión escrita. Sé breve y conciso. Adjunta un plano de la vivienda y fotografía las estancias desde un buen ángulo, aprovechando la luz del día

