“…cuentan los viejos del lugar que hubo una vez directores al frente del Instituto de Turismo y del Instituto de Fomento; pero eso fue en épocas de antaño. ¿O es de hogaño?.. Ya me falla la memoria”…
Reescribamos el cuento: en realidad es hogaño. Han trascurrido exactamente 36 días desde que dimitieron Mariola Martínez y Reyes Samper; y ahí continúan, a la espera de que un auto del juez Eloy Velasco aclare cuál es su situación en el procedimiento de la ‘operación Púnica’ y de que puedan, como se les prometió, reincorporarse al frente de estos departamentos. O, por el contrario, decir al menos un ‘hasta luego’ a la Administración y que el consejero cubra las dos direcciones vacantes.
Incluso por cuestión de justicia en lo personal debería aclararse su estado, pues recordemos que tanto en los casos de Mariola y Reyes como en el de Fidel Saura como jefe de Gabinete de Industria, presentaron su renuncia (dimisión), algo que les ha impedido ir con la carta de despido y solicitar la prestación por desempleo.
En cambio, nos tememos que la ‘rama murciana’ de la ‘operación Púnica’ es una cuestión ‘menor’ para el juez Velasco, quien mantiene en prisión a los peces más gordos y al PP esto le interesa mientras ahora se quiere poner al frente de las iniciativas anticorrupción.

