Je suis Charlie Hebdo
Son decenas las viñetas que están circulando por las redes sociales en apoyo a la revista satírica Charlie Hebdo tras el cruel y sangriento atentado terrorista del pasado 7 de enero en Paris.
Me gustan especialmente de todas ellas la del Kalashnikov conformado con los útiles de un dibujante: el lápiz, la goma, el sacapuntas... Y también la del inconmensurable “Albert Uderzo” con Astérix, Obélix e Ideafix rindiendo homenaje a los camaradas muertos. Hacía años que Uderzo, una auténtica institución en Francia, no dibujaba así; pero la ocasión lo merecía sin duda.
Charlie Hebdo llevaba tiempo amenazada por haber publicado las conocidas como “Viñetas de Mahoma” en solidaridad con el periódico danés Jyllands-Posten, quien las publicara originariamente allá por el año 2.005. Viñetas que la mayor parte de los medios de comunicación del mundo no se atrevieron a publicar por temor a represalias. Desde entonces habían sufrido varios ataques.
He de reconocer que si bien soy un enamorado del comic, especialmente del “francobelga” (Bande dessinée llaman por aquellas tierras al Noveno Arte) no me gusta especialmente el tipo de humor practicado por la revista Charlie Hebdo, ni tampoco la materia sobre la que se satirizaba en ocasiones.
Dicho esto creo firmemente que no cabe otra postura que la del apoyo firme y sin ambages a este Medio de Comunicación porque lo que han atacado es algo profundo y esencial.
Ha sido un ataque a nuestros valores como Civilización. Y creo que no exagero un ápice con esta afirmación.
La Libertad de Expresión y también la de Información son Derechos Fundamentales que hunden sus raíces en el seno de la Democracia. No puede existir Democracia sin ciudadanos libres.
Y la libertad nos viene dada, en gran medida, por poder expresar nuestras opiniones y poder recibir información para poder conformar nuestro pensamiento crítico.
Y la crítica irónica, mordaz o la satírica forman también parte de esa Libertad de Expresión contra la que atentaron.
Es prerrogativa de los niños señalar que el Emperador está desnudo. Pero también lo es de los periodistas y en especial de los que se dedican a este tipo de humor. Desde aquí mi reconocimiento y solidaridad.
Je suis Charlie Hebdo





















