La Universidad de Murcia acogió unas jornadas organizadas por el Grupo de Investigación Commenda y dirigidas por la profesora Linda Navarro
Las cuatro reuniones mínimas anuales exigidas en los consejos de administración, el incremento de las facultades indelegables, las ventajas de establecer procedimientos de decisión e información, o la exigencia de una dedicación adecuada para la dirección y control de la sociedad, son una muestra de la exigencia de la profesionalización del cargo de administrador de sociedades mercantiles.
Así lo aseguró Rafael Jordá, socio de Garrigues, en el transcurso de las jornadas organizadas por el Grupo de Investigación Commenda y dirigidas por la profesora Linda Navarro, y que se desarrollaron en la Universidad de Murcia.
“Sus funciones, unidas a la responsabilidad que se les puede exigir por el incumplimiento de cualquier norma, permiten concluir que el cargo en ningún caso es meramente honorífico”, aseveró Jordá.
En las restantes ponencias se analizó el deber de diligencia, la reforma de la retribución de los administradores o el conflicto de interés, junto a los presupuestos de responsabilidad de los administradores.

