Un lio colosal
Así define Keynes (1930), cuando comentaba los disparates cometidos en el control de una maquinaria tan delicada como el funcionamiento de la economía, y decía que no comprendemos su funcionamiento y actuamos por referencias, informaciones, ideologías y lo manipulamos, lo forzamos o lo ralentizamos, y el resultado es la desaparición de nuestras riquezas, por un tiempo y a veces, durante mucho tiempo
Mover esta complicada maquinaria, es cada día más complicado, sin embargo, muchas veces sitúan a políticos de poca solera en puestos clave, porque los partidos designan en ocasiones, quienes están aprendiendo su oficio, ejerciéndolo, es decir, no están preparados, su elección, como la de muchos de sus asesores, son de lo más rancio en lo tocante a la gestión de recursos públicos, con influencias negativas de los problemas regionales o nacionalistas, azuzando al ciudadano con una arrogancia que asusta.
Desde Alemania, tampoco vienen buenos aires, a la gente del mediterráneo, o lo que ellos llaman los desordenados “Südländer”, nos tienen en la picota, pretenden imponer una dieta sin tener en cuenta que ya tenemos una propia , solo nos falta saber administrarla bien y barrer la casa propia y expulsar del presupuesto a los depredadores, defraudadores y traficantes de influencias. Rectificar los errores, sí, pero equivocarse, no da derecho a que nos hablen con la soberbia del acreedor. Porque en este rifirrafe, lo que está en juego es la construcción de Europa, y Alemania tiene una deuda moral con todos los países, recordaba el excanciller Schmidt. Las deudas económicas se pagan y se saldan, las otras son las que los pueblos deben tener presentes para no romper los lazos que les unen, por mucho que presionen los banqueros.
La celosa austeridad proclamada, amenaza con lanzar a la UE a una profunda depresión, porque recortar los programas presupuestarios para demostrar la seriedad del político, con la ilusión que el sacrificio atraiga a la diosa fortuna de la inversión privada, puede que al despertar nos demos cuenta que todo fue un falso sueño, porque la contracción presupuestaria sin más, se convierte en una gran mentira que nos recorta al camino al crecimiento. Los que viven todavía en el pasado, hay que recordarles, que el pasado no ofrece nuevas medidas y además no aporta posibilidades para aumentar la cohesión.
Por otro lado, se está haciendo un especial énfasis en la reforma laboral, y antes de Reyes hay previsto un acuerdo, pero hay que acertar en los acuerdos, porque si después de acordar difíciles problemas en el marco laboral, no se genera empleo, nuestro país entrará en un proceso complicado socialmente. Sin olvidar que los acuerdos laborales no son suficientes, porque hay que hacer además planes para salir de esta fase de la crisis, la más peligrosa desde la Gran Depresión, para retomar una línea de crecimiento. Sabemos muy bien que la recuperación empieza por una reacción de las pymes, ellas son las que primero tienen que tirar del empleo, y para eso hace falta que el crédito sea fluido, porque si el sector financiero no está preparado, estaremos subidos en el tren de 2012, pero con el deposito vacío, y sin carburante no llegaremos muy lejos, ¡ni empujando cuesta abajo!
Más artículos de José Molina, en su blog del Círculo de Economía
Mover esta complicada maquinaria, es cada día más complicado, sin embargo, muchas veces sitúan a políticos de poca solera en puestos clave, porque los partidos designan en ocasiones, quienes están aprendiendo su oficio, ejerciéndolo, es decir, no están preparados, su elección, como la de muchos de sus asesores, son de lo más rancio en lo tocante a la gestión de recursos públicos, con influencias negativas de los problemas regionales o nacionalistas, azuzando al ciudadano con una arrogancia que asusta.
Desde Alemania, tampoco vienen buenos aires, a la gente del mediterráneo, o lo que ellos llaman los desordenados “Südländer”, nos tienen en la picota, pretenden imponer una dieta sin tener en cuenta que ya tenemos una propia , solo nos falta saber administrarla bien y barrer la casa propia y expulsar del presupuesto a los depredadores, defraudadores y traficantes de influencias. Rectificar los errores, sí, pero equivocarse, no da derecho a que nos hablen con la soberbia del acreedor. Porque en este rifirrafe, lo que está en juego es la construcción de Europa, y Alemania tiene una deuda moral con todos los países, recordaba el excanciller Schmidt. Las deudas económicas se pagan y se saldan, las otras son las que los pueblos deben tener presentes para no romper los lazos que les unen, por mucho que presionen los banqueros.
La celosa austeridad proclamada, amenaza con lanzar a la UE a una profunda depresión, porque recortar los programas presupuestarios para demostrar la seriedad del político, con la ilusión que el sacrificio atraiga a la diosa fortuna de la inversión privada, puede que al despertar nos demos cuenta que todo fue un falso sueño, porque la contracción presupuestaria sin más, se convierte en una gran mentira que nos recorta al camino al crecimiento. Los que viven todavía en el pasado, hay que recordarles, que el pasado no ofrece nuevas medidas y además no aporta posibilidades para aumentar la cohesión.
Por otro lado, se está haciendo un especial énfasis en la reforma laboral, y antes de Reyes hay previsto un acuerdo, pero hay que acertar en los acuerdos, porque si después de acordar difíciles problemas en el marco laboral, no se genera empleo, nuestro país entrará en un proceso complicado socialmente. Sin olvidar que los acuerdos laborales no son suficientes, porque hay que hacer además planes para salir de esta fase de la crisis, la más peligrosa desde la Gran Depresión, para retomar una línea de crecimiento. Sabemos muy bien que la recuperación empieza por una reacción de las pymes, ellas son las que primero tienen que tirar del empleo, y para eso hace falta que el crédito sea fluido, porque si el sector financiero no está preparado, estaremos subidos en el tren de 2012, pero con el deposito vacío, y sin carburante no llegaremos muy lejos, ¡ni empujando cuesta abajo!
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