¿Que necesitan nuestros alumnos de nuestro sistema educativo?
No voy a entrar a hablar de las carencias del sistema educativo actual, en sí conocidas por la mayoría de las personas y constante tema de actualidad surgido a raíz de la crisis de la economía española, pero sí voy a hablar de lo que sí puede aportar este sistema educativo, aunque necesitado de grandes cambios para acercarnos a los exitosos sistemas educativos europeos e incluso ya asiáticos, sin necesidad de grandes inversiones, sin necesidad de grandes leyes.
Es cierto que para crecer, avanzar hay que ponerse objetivos y generar cambios, pero mientras eso sucede, ¿por qué no ver qué puedo hacer con lo que tengo?
Siempre he defendido que el éxito de las empresas, las organizaciones, los proyectos, es consecuencia de las personas que hay detrás. Si las personas cambian, las empresas, las organizaciones... Cambian.
A lo largo de todo el tiempo que llevo formando a docentes, siempre me he encontrado con el mismo malestar: ellos no pueden hacer nada, que si los políticos, que si los recortes……. Uffff
Pero al final, tras escucharles, acabo preguntándoles. ¿Y tú? Mientras todo eso se arregla o soluciona por los de más arriba, ¿Qué estás haciendo en lo que a ti te compete y afecta para que eso cambie?
Silencio, por respuesta en la mayoría de las ocasiones.
Esta ha sido mi respuesta: “Empieza por cambiar tú y todo cambiará a tu alrededor, en lo que a tu ámbito de influencia se refiere ”.
Es cierto que hay muchas cosas que no puedes cambiar tal cual está configurado el sistema educativo actual, el apretado currículo, la infinidad de procedimientos que conlleva el estar inmerso en una labor docente…. ¡vale, lo admito!
¿Pero no es cierto, que dentro del aula hay muchas cosas que tú si puedes hacer, para que todo sea de otro modo?
Con ello, muchas personas nos conformaríamos, muchos padres que tenemos a nuestros hijos en los centros educativos.
Nuestros hijos no necesitan de grandes leyes, de grandes cambios , a veces necesitan de cosas muy simples, que cualquier docente si le puede dar y por tanto contribuir de ese modo a que el niño/joven crezca como 'persona', en el más amplio sentido de la palabra.
El niño/joven necesita salir de las aulas, habiendo sido educado en el 'ser', y eso creo que no es nada difícil de hacer por parte de los docentes.
Nuestros niños/jóvenes, necesitan que se les enseñe empatía, capacidad de escucha, tolerancia, capacidad de darse a los demás, espíritu cooperativo, generosidad, honestidad, gratitud, respeto, amistad, bondad, perseverancia , prudencia, humildad , lealtad,...
¿Acaso estos valores cuestan dinero o de grandes leyes educativas, para ser enseñados?
Hoy en día, las empresas, el mercado laboral, requiere de personas , con un alto desarrollo humanista, pues como he dicho al principio, las empresas, las organizaciones, los proyectos, avanzan, crecen y se desarrollan en función de las personas que hay detrás, por ello a nuestros jóvenes ya no se les pide un gran curriculum, pues eso ya lo tienen, están sobrecualificados; sino que se les pide estas competencias personales, que son las que les harán triunfar o ¿Acaso a una persona con ese tipo de valores no le será mucho más fácil 'trabajar en equipo' siendo una de las competencias profesionales más demandadas al trabajador del siglo XXI?
Por ello defiendo que cada uno/a, en su pequeña 'parcela', desde el punto de vista de la labor docente en el sistema educativo, puede generar parte de ese cambio que tanto necesita el sistema, pues no está todo en dotar de grandes cantidades económicas para suplir carencias técnicas, las competencias personales, no necesitan de tanto dinero, necesitan más de concienciación y de ponerse en el lugar del otro, de ver que necesita el el niño, el joven , de poner , en definitiva, el “foco en el alumno” , no en ti.
Si todos arrimásemos un poquito el hombro, tuviésemos mas conciencia social, seguramente, no se necesitarían grandes leyes, pues ¿qué son las leyes sin la calidad de las personas que las ponen en marcha?





















