¿Qué determina el que en nuestro país hay tantos ‘ninis’?
Según los datos de Eurostat, en el año 2013 había una tasa del 16,5% de jóvenes menores de 25 años que ni estudian ni trabajan, siendo de las mas altas de la Unión Europea y solo detrás de Bulgaria, Italia, Grecia y Chipre.
Y yo me pregunto ¿Qué es lo que hace que haya tantos jóvenes en esta situación?
Podríamos decir que uno de los factores, es el bajo nivel socioeconómico familiar, puede, en muchos casos, que así sea, pero yo aseguraría que ése podría ser un factor pero no el más determinante, pues ¿acaso hace 50 años, donde las clases sociales y por tanto la diferencia socioeconómica de las familias en nuestro país, eran mucho más pronunciadas, todo el mundo trabajaba sino era de los afortunados que estudiaban?
Quiero aclarar que no estoy manifestando mi conformidad con el sistema de hace 50 años, sino que vengo a hacer la reflexión del porqué los jóvenes, que no estudiaban, la inmensa mayoría, porque no tenían la posibilidad que hoy se tiene, tenían claro que “había que trabajar”.
¿Qué diferencia una mentalidad de la otra?
Sin duda, la educación: La educación que recibieron nuestros padres antes y la que hemos transmitido a nuestros niños hoy en día.
Hace 50 años, si querías “ir a ver a la novia”, tenías claro que tendrías que hacerlo tras haber realizado tu jornada de trabajo, para así tener unas cuantas “pesetas o duros en el bolsillo” y poder invitarla a una Fanta y el que más, al cine.
Hoy, cuando nuestros hijos salen, lo primero que dicen es, “papa/mama dame dinero o como mucho ¿me das dinero?”
La diferencia está en los valores y principios de aquellas familias de antes y de ahora.
Además también está, en una serie de creencias arraigadas en muchos padres/madres, que han causado un gran estrago en la educación de estos jóvenes: “Yo no quiero que mis hijos pasen las faltas que yo pasé, ya que yo no pude tenerlo, que lo tenga ahora mi hijo...”
¡Dios! Cómo me chirriaban los oídos cuando escuchaba esto a las puertas del colegio, de algunas madres, que pensaban que eran mejor madre que yo, porque se lo daban todo a sus hijos.
Pues miren, yo no lo tuve todo y sinceramente, ni he vivido frustrada, ni he vivido acomplejada, ni tengo ningún trauma psicológico.
Al contrario, agradezco enormente a mis padres, la educación que me dieron, donde desde pequeños nos han inculcado la responsabilidad de ayuda en casa, en el negocio, en la familia. Ello me ha hecho darme cuenta que mis éxitos están directamente relacionados con mi capacidad de esfuerzo.
Por ello volviendo a la pregunta por la que iniciaba este artículo, mi contestación, sería , “la capacidad de esfuerzo”, que les ha llevado a una desmotivación total como personas , lo cual provoca, que cuando tú estás desmotivado, no tengas ilusión, ganas, fuerza y empuje interior para ponerte objetivos y metas para tu futuro.
Si volviéramos o pudiéramos inyectar en las venas de los jóvenes, al igual que inyectas un Urbason” en vena cuando tienes una fuerte crisis de alergia, el llamado medicamento ‘cultura del esfuerzo’, estoy segura de que esas tasas que nos señalan en la Unión Europea serían mucho menores.
¿Y tú que medicamento propones para bajar ese alto porcentaje?





















