El presidente del PP regional deja entrever una persecución de Abadía, asegura que los ingresos son "regalos de boda normales" y se muestra especialmente dolido con que se califique como testaferro a su propia hija
El presidente del PP regional, Ramón Luis Valcárcel, compareció de urgencia este miércoles para "limpiar" su "nombre y el de su familia" ante el auto del magistrado Abadía en el que se le señalaba en el centro de una trama favorecedora de la empresa Hansa Urbana en el caso Novo Carthago, y en el que también se refieren ingresos anómalos en una cuenta usando como pretexto la boda de su hija y su yerno, a los que les señalaba como presuntos testaferros en la organización. El presidente dejó entrever una supuesta 'persecución' del juez hacia él mismo, y aseguró que "yo sé la causa de todo esto", aunque luego no quiso responder a la pregunta que él mismo dejó en el aire y lo despachó con un "lo diré en su momento".
Al ex presidente de la Región se le vio visiblemente enfadado con Abadía, y especialmente dolido con la mención a su hija en el auto. Valcárcel leyó un comunicado, tras el cual respondío a unas pocas preguntas de los informadores, y su servicio de prensa no permitió ninguna cuestión acerca de la dimisión de Cerdá, el cese de Martínez Asensio y Martínez-Pujalte, ni el posterior enfrentamiento en los medios regionales entre Martínez-Pujalte y el presidente actual, Alberto Garre, todo ello también relacionado (aparentemente) con el mismo caso Novo Carthago.
"No tengo nada que ocultar ni nada de lo que arrepentirme", aseguró el presidente popular, quien aseguró que "no he sido imputado". Abundando en esto, dijo que "no pretendo defenderme porque no hay ninguna imputación".
Valcárcel centró su alocución en cargar contra el magistrado del TSJ encargado de la instrucción del caso, Manuel Abadía, asegurando que "de hechos falsos se obtienen conclusiones falsas", al tiempo que subrayó que "el instructor no ha aportado ninguna prueba".
Valcárcel justificó los ingresos en la cuenta de su hija como regalos por el día de su boda, asegurando que "cuando yo me casé me regalaron una batidora o un portafotos, ahora se regala dinero". Asimismo, aseguró que esos ingresos se realizaron en una cuenta abierta "ex professo" para la boda y que el dinero ingresado en la misma se gastó en "sufragar los gastos propios del enlace y otros gastos domésticos" y que los mismos se pueden demostrar porque "se hicieron todos mediante transferencia y contrafactura". Nada explicó el presidente sobre los ya famosos 30 ingresos en apenas cinco minutos de 1.000 euros en dicha cuenta.
"Usted podrá comprender el dolor que me produce la conjetura de que se coloque a mi hija como testaferro. Imagine cómo le sentaría a usted eso. No quiero decir más por respeto", aseguró Valcárcel, dirigiéndose a una periodista. "Todo esto es absolutamente falso", sentenció.
"Es un relato novelado sin ningún encaje en el derecho penal", aseguró Valcárcel sobre el auto firmado por el magistrado.
Ramón Luis Valcárcel también negó cualquier relación ni interés por favorecer a la empresa Hansa Urbana. También rechazó cualquier conocimiento sobre cuándo se fundó la sociedad, quién la fundó y quiénes son sus socios actuales, "así como sus compras o sus ventas, y si hay pérdidas o beneficios".
De nuevo sobre la implicación de su hija, explicó que ésta trabajó para un bufete de abogados en Sevilla durante 16 meses con un sueldo de 2.000 euros al mes, "que servía apenas para pagar los gastos propios de estar viviendo fuera de casa".
Sobre la relación del trabajo de su hija con Hansa Urbana y Novo Carthago, aseguró una vez más que "el instructor se contradice ya que él mismo afirma que Hansa era cliente de este bufete varios años antes".
Con respecto a que Valcárcel, en su época como presidente del Gobierno regional, gestionó, coordinó o impulsó el expediente de Novo Carthago, dijo que "el instructor hace conjeturas sin prueba", ya que, según él, es "categóricamente falso que yo promocionara Novo Carthago. No convoqué ninguna reunión ni me vi con Hansa Urbana. No lo hice porque nadie me lo pidió. Y podía haberlo hecho, porque una de las obligaciones de los gobernantes es escuchar a mis gobernados".
Valcárcel no aclaró si, dentro del plazo de 30 días, acudirá a declarar ante el juez Abadía, como éste mismo le invitó a hacer ayer mediante un auto. "Tengo una idea sobre esto, pero la prudencia aconseja recapacitar".
Asímismo, el presidente del PP regional asegura que ha notado "el pleno respaldo del Partido Popular". Con respecto a una desunión dentro del partido, se limitó a decir que éste tiene "35.000 afiliados. Por aquello del margen de error, diremos que 34.900 están unidos y que los otros diez deberían unirse".
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