El galardón reconoce la acertada implantación de la UPCT en la ciudad, que ha supuesto un impulso fundamental en la regeneración y revitalización del centro histórico de Cartagena
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El Colegio de Arquitectos ha concedido el premio especial Víctor Beltrí a la Universidad Politécnica de Cartagena por su acertada implantación en la ciudad, que ha supuesto un impulso fundamental en la regeneración y revitalización del centro histórico de Cartagena, recuperando el concepto de universidad integrada en la ciudad como componente urbanístico de primer orden, dinamizador y generador de actividad y calidad urbana.
Además, han querido reconocer su decidida contribución a la recuperación del patrimonio histórico civil y militar con la intervención en numerosos edificios reconvirtiéndolos a los usos culturales universitarios y dotando así al conjunto de una superior calidad arquitectónica y urbanística.
El premio especial Víctor Beltrí del Colegio Oficial de Arquitectos fue creado en reconocimiento público de las entidades y personas que se hubieran distinguido por su apoyo y defensa de la arquitectura, la urbanística y la gestión y desarrollo sostenible del medio ambiente urbano y natural, especialmente en sus componentes artística, humanística y social.
El acto de entrega de los premios tendrá lugar en Cartagena el próximo mes de noviembre coincidiendo con la celebración de la asamblea nacional de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas con motivo del Día Mundial del Urbanismo.
En su primera edición el Premio fue otorgado al Filósofo y Humanista Francisco Jarauta Marión.
La Junta de Gobierno creó en 2013 los premios como reconocimiento al gran arquitecto, nacido en 1862, que se convirtió en el mayor exponente del Modernismo en la Región de Murcia, donde desarrolló sus proyectos más relevantes, desde su llegada a Cartagena a los 33 años.
Beltrí, estuvo muy influenciado por sus profesores Font y, sobre todo, Vilaseca, así como por Gaudí, con el que llegó a colaborar durante su época de estudiante en Barcelona. Su obra se caracterizó por ser pionero al incorporar de forma innovadora, tanto en lo estilístico como en las técnicas constructivas, el hormigón armado y de los morteros ornamentales en la provincia de Murcia.
Beltrí trabajó durante más de 40 años en la Región de Murcia, con la realización de alrededor de mil de edificios y trabajos. Entre sus obras en Cartagena destacan la Casa Cervantes (1897); la reforma del Casino de Cartagena (1897); el Palacio de Aguirre (1898); la reconstrucción de la Catedral de Santa María la Vieja (1899); la Casa Dorada (1908); la Casa Zapata (1909); el Gran Hotel (1912); la Casa Llagostera (1913); la Casa de Misericordia (1923), el Parque Torres (1924), la fachada de la Iglesia del Barrio de Peral (1926) y la Casa del Niño (1929), así como numerosas viviendas y edificios entre las más de 650 obras ejecutadas en la ciudad.
También son notables sus edificios en otras poblaciones de la Región de Murcia como el Mercado Central de La Unión (La Unión, 1901), la Casa del Tío Lobo (Portmán, 1913) y la Casa Cachá en Lorca. Murió en Cartagena el 4 de febrero de 1935.


