El proyecto tiene un presupuesto de cuatro millones de euros, de los que tres millones están financiados por la Comisión Europea
El Cetec (Centro Tecnológico del Calzado y del Plástico), ubicado en Alhama de Murcia participa junto a cinco empresas y tres centros tecnológicos de cinco países europeos (Reino Unido, Alemania, España, Bélgica y Polonia) en un proyecto financiado por la Comisión Europea destinado al “desarrollo de un envase flexible, sostenible, activo e inteligente destinado a contener carne fresca, alargando la vida del producto y su calidad, mejorando la seguridad y reduciendo los residuos”.
El proyecto, denominado ISA-Pack, tiene una duración de tres años, parte de un presupuesto de 3,94 millones de euros, incluida una aportación comunitaria de tres millones, y tiene como objetivo desarrollar un envase “flexible, sostenible, activo e inteligente”.
Los investigadores esperan que el envase sea aplicable a un amplio rango de productos envasados en atmósfera protectora y en films de plástico estirable. Partirán de plásticos copolímeros obtenidos por fermentación bacteriana, los cuales tendrán propiedades barrera muy mejoradas con muy pequeños niveles de migración, consiguiéndose preservar la calidad organoléptica de los alimentos, así como aumentar su seguridad de manera notable.
Además, de forma paralela se desarrollará un sistema de etiquetado inteligente capaz de indicar los cambios de temperatura y las posibles oxidaciones que ha sufrido el alimento. Esto permitirá mostrar al consumidor el grado de frescura de la carne envasada, asegurando el tiempo de caducidad, la calidad y la seguridad del alimento.
El envase será completamente biodegradable y se asegurará la viabilidad desde el punto de vista económico y medioambiental.
El proyecto, denominado ISA-Pack, tiene una duración de tres años, parte de un presupuesto de 3,94 millones de euros, incluida una aportación comunitaria de tres millones, y tiene como objetivo desarrollar un envase “flexible, sostenible, activo e inteligente”.
Los investigadores esperan que el envase sea aplicable a un amplio rango de productos envasados en atmósfera protectora y en films de plástico estirable. Partirán de plásticos copolímeros obtenidos por fermentación bacteriana, los cuales tendrán propiedades barrera muy mejoradas con muy pequeños niveles de migración, consiguiéndose preservar la calidad organoléptica de los alimentos, así como aumentar su seguridad de manera notable.
Además, de forma paralela se desarrollará un sistema de etiquetado inteligente capaz de indicar los cambios de temperatura y las posibles oxidaciones que ha sufrido el alimento. Esto permitirá mostrar al consumidor el grado de frescura de la carne envasada, asegurando el tiempo de caducidad, la calidad y la seguridad del alimento.
El envase será completamente biodegradable y se asegurará la viabilidad desde el punto de vista económico y medioambiental.

