El grupo disminuyó la rentabilidad neta hasta los 2.439 millones de euros

El grupo químico alemán BASF, el mayor del mundo, redujo en el primer semestre el beneficio neto hasta 2.439 millones de euros, un 10% menos que en el mismo periodo de 2014, tras la caída del precio del petróleo.
BASF informó hoy de que la ganancia operativa cayó en el mismo periodo un 3%, hasta 4.034 millones de euros. La facturación mejoró un 3%, hasta 39.145 millones de euros, por los efectos positivos de la debilidad del euro.
Las acciones de BASF bajaban un 3%, hasta 80,32 euros, en las primeras horas de la negociación de la bolsa de Fráncfort.
La caída del precio del petróleo lastró el resultado de la división Oil & Gas, mientras que el aumento de la contribución de la división Soluciones y Materiales funcionales y de Químicos apoyó el resultado de la compañía.
El barril de crudo Brent para entrega en septiembre cuesta 55,4 dólares y el de Texas 48,66 dólares. El precio del petróleo ha caído un 40% desde mediados del año pasado por la oferta mundial, que supera la demanda en dos millones de barriles diarios, y la fortaleza del dólar.
En la división de Químicos la facturación se redujo en el primer semestre un 10%, hasta 7.800 millones de euros, pero el beneficio operativo antes de extraordinarios aumentó 103 millones de euros, hasta 1.300 millones de euros por el incremento de la contribución de petroquímicos.
La división de Petróleo y Gas redujo la facturación hasta junio un 16%, hasta 8.700 millones de euros, y la ganancia operativa antes de extraordinarios bajó 144 millones de euros, hasta 868 millones de euros.
La división de Soluciones y Materiales funcionales incrementó la facturación en el segundo trimestre un 9%, hasta 4.900 millones de euros, por los efectos positivos del tipo de cambio.
Las ventas a la industria de la construcción y automovilística aumentaron, mientras que se redujo la negociación de metales nobles.
El presidente de BASF, Kurt Bock, prevé que el resultado de 2015 se mantendrá en el nivel del año pasado. "Para el conjunto de 2015 prevemos un crecimiento más débil para la economía mundial, así como para la producción química e industrial que hace seis meses", dijo Bock.
"Pese a los elevados riesgos mantenemos nuestra perspectivas para 2015: queremos tener un buen resultado en un entorno volátil y aumentar la facturación ligeramente y aspiramos a lograr un beneficio operativo antes de extraordinarios en el nivel del año pasado", según el presidente de BASF.
BASF lleva a cabo un programa de reestructuración en la división de química especializada, vitaminas y colorantes, que obligará a reducir más de 2.000 empleos hasta finales de 2017 para ahorrar 500 millones de euros anuales.







