La entidad bancaria anticipaba el dinero de facturas emitidas a empresas inexistentes
El Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia está investigando una estafa bancaria de 10,4 millones de euros y cometida, presuntamente, por el director de una oficina del Santander y el gerente de Atasa, según informa hoy el periódico La Opinión.
La denuncia contra ambos la interpuso el Santander en la Comisaría hace más de un año. El juzgado la admitió a trámite y actualmente la causa está en fase de instrucción. Esta semana, el caso ha tomado un impulso con la comparecencia del auditor del banco y, próximamente, será el ex director imputado quien acuda a los juzgados a prestar declaración.
Este periódico informa de que los hechos se produjeron a finales de 2009. Según los datos de la denuncia, el gerente de Atasa, dedicada a la fabricación y venta de maquinaria agrícola, contrató un sistema de gestión de cobro de facturas en la oficina de Empresas de Banco Santander del Polígono Oeste. Así, el Santander llegó a anticipar el pago de facturas, que eran abonadas al empresario con el visto bueno del director de la oficina y de la subdirectora.
Pasados los meses, se comprobó que las facturas eras falsas y que la empresa a la que se le había emitido no existía, según relata La Opinión.
El juzgado que instruye el caso está tomando declaración a los auditores e interventores relacionados con la entidad bancaria perjudicada y con la empresa sobre la que recae la imputación.
La denuncia contra ambos la interpuso el Santander en la Comisaría hace más de un año. El juzgado la admitió a trámite y actualmente la causa está en fase de instrucción. Esta semana, el caso ha tomado un impulso con la comparecencia del auditor del banco y, próximamente, será el ex director imputado quien acuda a los juzgados a prestar declaración.
Este periódico informa de que los hechos se produjeron a finales de 2009. Según los datos de la denuncia, el gerente de Atasa, dedicada a la fabricación y venta de maquinaria agrícola, contrató un sistema de gestión de cobro de facturas en la oficina de Empresas de Banco Santander del Polígono Oeste. Así, el Santander llegó a anticipar el pago de facturas, que eran abonadas al empresario con el visto bueno del director de la oficina y de la subdirectora.
Pasados los meses, se comprobó que las facturas eras falsas y que la empresa a la que se le había emitido no existía, según relata La Opinión.
El juzgado que instruye el caso está tomando declaración a los auditores e interventores relacionados con la entidad bancaria perjudicada y con la empresa sobre la que recae la imputación.







