Juguetes, cuero y electrodomésticos lideran la lista de inmovilizaciones
La Dirección General de Consumo, Comercio y Artesanía de la Comunidad Autónoma prohibió la venta durante el pasado año de un total de 2.563.336 unidades de productos textiles, industriales y lácteos, además de juguetes, por no cumplir la normativa europea de seguridad y salud y suponer un riesgo para el consumidor.
Además de estas prohibiciones, Consumo inmovilizó 394.135 unidades de productos, principalmente juguetes, seguidos de los relacionados con el cuero, la piel y los electrodomésticos.
El consejero de Universidades, Empresa e Investigación, José Ballesta, explicó que “estos datos demuestran que los sistemas de control de los productos que llegan a los mercados de la Región de Murcia funcionan con total corrección, y siempre en conexión con los organismos competentes a nivel nacional y europeo”.
Este sistema es conocido como Red de Alertas, que ofrece un constante intercambio de información actualizada e instantánea. Esta Red cuenta con puntos de contacto en todos los estados miembros de la Unión de Europea, coordinados por la Comisión Europea, a través de la Dirección General de Salud y Protección a los Consumidores (SANCO), y a nivel nacional por el Instituto Nacional del Consumo (INC).
Además, en el ámbito nacional existen puntos de contacto en todas las comunidades autónomas, a quienes el INC transmite las alertas y éstas, a su vez, a dicho instituto. Mediante este sistema de comunicación, se produce una interconexión entre todas las autoridades competentes en materia de consumo: Comisión Europea, ámbito nacional, autonómico y local.
Además de estas prohibiciones, Consumo inmovilizó 394.135 unidades de productos, principalmente juguetes, seguidos de los relacionados con el cuero, la piel y los electrodomésticos.
El consejero de Universidades, Empresa e Investigación, José Ballesta, explicó que “estos datos demuestran que los sistemas de control de los productos que llegan a los mercados de la Región de Murcia funcionan con total corrección, y siempre en conexión con los organismos competentes a nivel nacional y europeo”.
Este sistema es conocido como Red de Alertas, que ofrece un constante intercambio de información actualizada e instantánea. Esta Red cuenta con puntos de contacto en todos los estados miembros de la Unión de Europea, coordinados por la Comisión Europea, a través de la Dirección General de Salud y Protección a los Consumidores (SANCO), y a nivel nacional por el Instituto Nacional del Consumo (INC).
Además, en el ámbito nacional existen puntos de contacto en todas las comunidades autónomas, a quienes el INC transmite las alertas y éstas, a su vez, a dicho instituto. Mediante este sistema de comunicación, se produce una interconexión entre todas las autoridades competentes en materia de consumo: Comisión Europea, ámbito nacional, autonómico y local.

