Cinco años no es nada, la breve historia de MurciaEconomía
Hace ya cinco años me embarqué con un compañero en este proyecto de periódico económico en Murcia. No diré que fue una locura ni en mayor ni menor grado, porque posiblemente no sabíamos bien lo que era. Ninguno de los dos que nos subimos al barco veníamos del mundo de la empresa, y lo único que nos unía con el proyecto era el periodismo.
La crisis en aquel momento duro de 2010 nos había expulsado a muchos periodistas de otros medios: unos cerraron, otros redujeron plantillas… lo cierto es que lo que habíamos conocido hasta ese momento estaba cambiando completamente.
Aún hoy me pregunto cómo alguno de aquellos medios que vivió lo peor de la situación económica ha podido sobrevivir. Quizá lo haya hecho como hicimos nosotros en MurciaEconomía: reinventar el medio y reinventarse como periodistas y pretendimos crear un relativo nuevo concepto de prensa, al menos en Murcia.
No era papel, no era radio, no era televisión; pues ya había experiencia de muchos fracasos; y apostamos por lo digital. Aquello no era nuevo, lo sé, pero había pocos ejemplos en Murcia, y no hablo de prehistoria periodística, sino de apenas cinco años.
Luego hubo otro concepto nuevo que quisimos introducir. Los medios al uso ofrecían información general o sectorial pero muy determinada, muy concreta: deportes, ocio, cultura,… Algunos eran o querían ser profesionales, otros solo buscaban mantenerse como una publicación… digamos, aficionada o fruto de una práctica poco más que escolar.
En nuestro caso pensamos en la economía. Vimos en ella un nicho que queríamos explorar. Nos íbamos al mundo digital a llevarnos los pocos conocimientos que teníamos de economía, pero éramos conscientes de la mucha demanda que había de ese tipo de información.
Cuando hablo de economía lo hago en minúsculas, pues la grande, la Economía en mayúsculas, se la dejábamos a quien sabe realmente de ello. Nosotros queríamos otra cosa: traducir conceptos económicos a términos que pudiéramos entender cualquier y, sobre todo, hablar de las empresas como motor fundamental. En el momento de nuestro arranque no pocas veces tuvimos que hacerlo con el dolor de presentar números rojos, de hablar de suspensiones de pago, de exponer quiebras… Hoy, gracias al trabajo y al esfuerzo de los murcianos y los españoles, comenzamos a hablar con más optimismo.
Ya teníamos la idea. Ahora vendría su desarrollo.
Puede crearse un periódico, se le somete al márketing, y espera que el lector acuda cada mañana al kiosko. Si es una emisora de radio se confía en que el oyente cambie el dial o que haya zapeo en televisión si se trata de una nueva cadena. En MurciaEconomía no teníamos tiempo para esperar a que nos encontraran.
Con una pequeña inversión quisimos estar cada tarde en el ordenador, en la tablet o en el teléfono de los lectores y creamos un newsletter. El primero, ¡qué feo era! Hasta que un buen amigo se ofreció a adecentarlo. Hoy lo importante es que desde cinco años unas 4.000 personas reciben cada tarde una selección de titulares. Y llevamos desde entonces emitidos en torno a los 1.200 boletines.
Pero MurciaEconomía no son solo 1.200 boletines, no. Son una 40.000 noticias las que están en la hemeroteca. Unas 8.000 al año que, por supuesto, no todas tienen cabida en el newsletter.
A la ventana de MurciaEconomía se han asomando en algún momento de esta su breve vida en torno a 1.900.000 usuarios que han visto más de siete millones de páginas.
O para ponerlo más sencillo y con datos más simplificados. Cada día se asoman directamente a la ventana del periódico unas 4.000 personas y otras muchas lo hacen a los titulares en las redes sociales: 5.700 en twitter y 4.800 en facebook, además de Linkedin y Google +.
Aquel compañero del que he hablado y con el que inicié el proyecto, hace tiempo que nos dejó y en la parte empresarial se incorporaron otros amigos. Por su parte, en la redacción nos sigue fiel en los tres últimos años Alejandro Fernández Romero, quien representa más que la jefatura de redacción del periódico.
Tampoco Murciaeconomía sería lo que es sin las más de 300 personas que en este tiempo han colaborado con sus artículos de opinión, y ese centenar de fieles colaboradores que escriben con cierta periodicidad. Periodistas, economistas, filósofos, bancarios, empresarios, políticos, politólogos, psicólogos… en definitiva unos perfiles plurales como plural es esta publicación.
Pasado el tiempo se consideró que debíamos de aportar algo más y de esta forma se constituyó un consejo editorial que ayudara a la empresa a palpar de forma más directa la llamada sociedad civil. Se nombró como presidente del consejo a Francisco Martínez Ruiz, quien luego fue proponiendo incorporaciones hasta la docena y media de personas que hoy lo conforman.
Ya están, por tanto, lectores, redacción, colaboradores y consejo. Pero este relato se quedaría cojo sin los fundamentales, los imprescindibles: los clientes. Clientes particulares, administraciones y empresas de comunicación que han confiado en nosotros como vehículo de sus mensajes. Son ellos los que nos dan el pan y la sal para vivir como empresa.
A todos los que he mencionado, gracias por habernos permitido cumplir cinco años y en su compañía esperamos cumplir muchos más.






















