Las empresas reclaman el apoyo “urgente” del Gobierno regional para evitar el cierre y la pérdida de 1.800 empleos
La patronal del sector de Energías Renovables en la Región de Murcia Aremur, ha reclamado el apoyo “urgente” del Gobierno regional para evitar el cierre inminente de sus empresas.
El Real Decreto-Ley aprobado a propuesta del ministro José Manuel Soria el pasado 27 de enero suspendía de manera indefinida los incentivos para el desarrollo de nuevas plantas de generación eléctrica renovables. Como consecuencia de ello, la energía solar fotovoltaica, a la que se le asignan cupos trimestralmente, se le dejarán de adjudicar 250 megavatios correspondientes al primer y segundo trimestre de 2012. Estos proyectos habían sido presentados anteriormente al 1 de diciembre de 2011, cuando finalizaba el plazo establecido de solicitud. La suspensión de la inscripción de estos proyectos, afirma Aremur, causará graves daños y perjuicios económicos a los solicitantes, que han incurrido en importantes costes en concepto de proyectos, visados, derechos, tasas, licencias de obra, permisos y avales.
De esos 250 MW, 72 corresponden a la Región, por lo que esta suspensión de ayudas supondrá una pérdida de actividad económica de 160 millones de euros, que afectarán en términos de empleo a 1.800 puestos de trabajo. Además los gastos ocasionados en estos proyectos hasta hoy ascienden aproximadamente a 24 millones de euros.
Bajo estas condiciones, insiste la patronal del sector y sin expectativas a corto o medio plazo, la mayoría de las empresas se ven abocadas al cierre.
Para evitar estos cierres, el sector propone que se deje fuera de la supresión de ayudas los 250 MW pendientes de inscripción correspondientes a la primera y segunda convocatoria de este año; de tal forma que se permitan a las empresas su continuidad y adaptación. También proponen que se publique en el plazo previsto (marzo de 2012) el Real Decreto de Balance Neto. Este Balance Neto permitirá el autoconsumo de energía eléctrica en las industrias y hogares, producida en sus propias cubiertas por paneles solares. Esto no supondría ningún coste al Sistema Eléctrico y ayudaría a reducir el déficit tarifario, permitiendo a los usuarios abaratar el coste de su electricidad.
Con la aplicación de estas medidas, afirma Aremur, se permitiría la continuidad del sector fotovoltaico, con el consecuente mantenimiento de los puestos de trabajo y de las empresas.
El Real Decreto-Ley aprobado a propuesta del ministro José Manuel Soria el pasado 27 de enero suspendía de manera indefinida los incentivos para el desarrollo de nuevas plantas de generación eléctrica renovables. Como consecuencia de ello, la energía solar fotovoltaica, a la que se le asignan cupos trimestralmente, se le dejarán de adjudicar 250 megavatios correspondientes al primer y segundo trimestre de 2012. Estos proyectos habían sido presentados anteriormente al 1 de diciembre de 2011, cuando finalizaba el plazo establecido de solicitud. La suspensión de la inscripción de estos proyectos, afirma Aremur, causará graves daños y perjuicios económicos a los solicitantes, que han incurrido en importantes costes en concepto de proyectos, visados, derechos, tasas, licencias de obra, permisos y avales.
De esos 250 MW, 72 corresponden a la Región, por lo que esta suspensión de ayudas supondrá una pérdida de actividad económica de 160 millones de euros, que afectarán en términos de empleo a 1.800 puestos de trabajo. Además los gastos ocasionados en estos proyectos hasta hoy ascienden aproximadamente a 24 millones de euros.
Bajo estas condiciones, insiste la patronal del sector y sin expectativas a corto o medio plazo, la mayoría de las empresas se ven abocadas al cierre.
Para evitar estos cierres, el sector propone que se deje fuera de la supresión de ayudas los 250 MW pendientes de inscripción correspondientes a la primera y segunda convocatoria de este año; de tal forma que se permitan a las empresas su continuidad y adaptación. También proponen que se publique en el plazo previsto (marzo de 2012) el Real Decreto de Balance Neto. Este Balance Neto permitirá el autoconsumo de energía eléctrica en las industrias y hogares, producida en sus propias cubiertas por paneles solares. Esto no supondría ningún coste al Sistema Eléctrico y ayudaría a reducir el déficit tarifario, permitiendo a los usuarios abaratar el coste de su electricidad.
Con la aplicación de estas medidas, afirma Aremur, se permitiría la continuidad del sector fotovoltaico, con el consecuente mantenimiento de los puestos de trabajo y de las empresas.


