Los depósitos a plazo fijo no pasan por su mejor momento
La caída de la rentabilidad de los plazos fijos ha provocado que muchas entidades estén promocionando sus depósitos estructurados como alternativa para ganar más. Sin embargo, aunque persigan una rentabilidad por encima de la media, lo cierto es que al final puede acabar siendo raquítica, incluso del 0 % si los activos subyacentes no se han comportado favorablemente, advierten desde el comparador de depósitos HelpMyCash.com.
Con una rentabilidad media situada en el 0,39% durante el pasado mes de diciembre, según los datos del Banco de España, los depósitos a plazo fijo no pasan por su mejor momento. Para hacer frente a este contexto de tipos de interés bajos, la banca está reforzando su catálogo de productos de ahorro con una nueva ola de depósitos estructurados ligados a la evolución de acciones. Pero ¿cómo funcionan?
Su funcionamiento es similar al de una apuesta: si en la fecha de observación final, normalmente al vencimiento del depósito, el valor de los activos subyacentes es igual o superior a su precio de referencia inicial, la rentabilidad es mayor. Si, por el contrario, han perdido valor, la remuneración es mínima. El interés final depende de cómo se comporten los activos de referencia en una fecha determinada, sin importar cuál haya sido su evolución. Hay que destacar que aunque su rentabilidad depende de las fluctuaciones bursátiles, el cliente contrata un depósito y no asume los riesgos que entrañaría invertir en bolsa.
Rentabilidad variable y escasa liquidez
Su principal riesgo es que el cliente no sabe hasta el último momento cuánto va a ganar. Eso sí, a pesar de que la rentabilidad es variable, los depósitos estructurados tienen el capital garantizado a vencimiento, por lo que aunque la remuneración pueda llegar a ser muy baja, el cliente no perderá su dinero.
Otro riesgo es la escasa liquidez, ya que por lo general no admiten la cancelación anticipada. Es importante prever si se va a necesitar el dinero antes del vencimiento, ya que no podrá recuperarse hasta esa fecha.
¿Valen la pena?
Dependerá de los riesgos que esté dispuesto a asumir el cliente, de si prevé que necesitará el dinero con antelación y de sus expectativas de rentabilidad. No obstante, antes de firmar la suscripción de un estructurado, no está de más compararlo con los depósitos a plazo fijo tradicionales, ya que cabe la posibilidad de que se pueda conseguir una rentabilidad similar o mayor sin asumir riesgos.
Actualmente los mejores depósitos a plazo fijo de 2016 permiten conseguir una rentabilidad de hasta el 3 % TAE garantizada de antemano y, salvo en contadas excepciones, con total disponibilidad. Los depósitos bienvenida, con un plazo de tres meses, son los que ofrecen una remuneración más elevada. Su principal desventaja es que el plazo de la imposición es muy reducido y los intereses generados acaban siendo limitados.
El Depósito Self al 3% TAE de Self Bank a 3 meses para un saldo máximo remunerable de 15.000 euros es la opción más rentable del momento para ahorrar a corto plazo. Le siguen el Depósito Tookam al 2,10 % TAE para imposiciones de entre 3.000 y 30.000 euros, la Cuenta Bienvenida Open al 2% y la Cuenta Naranja al 1,90% TAE de ING Direct para cualquier importe, todos ellos con una duración de tres meses.
A largo plazo las rentabilidades más altas llegan hasta el 2,66% TAE con el Depósito Facto a 5 años disponible desde 10.000 euros, aunque en este caso no se admite la cancelación anticipada. Banco Finantia Sofinloc comercializa depósitos con un plazo de hasta 36 meses y una rentabilidad de hasta el 1,35% TAE siempre que se inviertan al menos 100.000 euros. Bancopopular-e también remunera los ahorros con un tipo de interés por encima de la media, al 0,90% TAE para un plazo de 14 meses y una imposición mínima de 12.000 euros.

