El proceso se prolongará un mes al estar abierto el plazo de alegaciones
La CAM tendrá que esperar un mes para convertirse oficialmente en banco, tras haber formalizado su inscripción en el Registro Mercantil, ya que la legislación impone este plazo para posibles alegaciones de las partes implicadas. Una vez inscrito oficialmente el banco, dejarán su puesto 18 de los 20 consejeros de la caja, ya que Modesto Crespo y Ginés Pérez están en el nuevo consejo bancario creado el día 12.
El consejo del nuevo Banco CAM está compuesto por cinco representantes a la espera de la ayuda solicitada de 2.800 millones del Fondo de Regulación Bancaria, lo que dará acceso a la entrada de los representantes del Banco de España o del grupo financiero que figure en su accionariado.
En total, el nuevo banco contará con unos 15 consejeros, con lo que el actual equipo perdería la mayoría bien por la entrada de representantes del Banco de España o por el grupo inversor que opte por la caja alicantina.
El actual consejo de la caja alicantina está compuesto por 20 representantes, cinco por la Generalitat, 5 por entidades locales, 7 por impositores, 2 por las organizaciones laborales y 1 por entidades fundadoras.
En algunos casos, se ha aplicado el artículo 26 del estatuto de cajas para que el presidente sea nombrado sin ser miembro de la asamblea por entender que se trataba de una persona emblemática en el territorio, como ha sido el caso de los ex presidentes Román Bono o Vicente Sala. Todo esto cambiará radicalmente cuando figure oficialmente como Banco CAM en el Registro Mercantil.
El vació de consejeros de la caja en su pase a banco está provocando que haya movimientos de algunos representantes, que ahora sólo tendrán como opción la Obra Social. La entrada del Banco de España en la caja obligará también a cambios en los consejos de administración de las empresas participadas.
Además, dentro de la estrategia de la dirección de la CAM está la venta de estas sociedades para lograr liquidez, tal como han reconocido los gestores de la caja, fundamentalmente del sector inmobiliario.
Esta situación de representación en el consejo desaparecerá una vez el Banco CAM esté formalmente aceptado en el Registro Mercantil y el Banco de España asuma la ayuda tras "el placet" de las autoridades de Bruselas.
Será a partir de entonces cuando se pueda desatascar todo el proceso de regulaciones que afecta a unos 1.200 empleados mayores de 55 años que firmaron ya el ERE en el SIP con Cajastur y las otras dos cajas, con un 80% de las percepciones.
La CAM mantiene paralizado el ERE a expensas de las ayudas y de la autorización del ministerio de Trabajo mientras otras cajas como Cajastur lo han ejecutado ya. En ámbitos laborales se entiende que podría incluso aplicarse el proceso de prejubilaciones que tuvo lugar en 2004.
La CAM formalizó el pasado día 12 ante notario la adquisición del total de las acciones del Banco Base que, a partir de estos momentos, pasa a denominarse Banco CAM, con sede social en Alicante, y con Caja Mediterráneo como único accionista.
El consejo del nuevo Banco CAM está compuesto por cinco representantes a la espera de la ayuda solicitada de 2.800 millones del Fondo de Regulación Bancaria, lo que dará acceso a la entrada de los representantes del Banco de España o del grupo financiero que figure en su accionariado.
En total, el nuevo banco contará con unos 15 consejeros, con lo que el actual equipo perdería la mayoría bien por la entrada de representantes del Banco de España o por el grupo inversor que opte por la caja alicantina.
El actual consejo de la caja alicantina está compuesto por 20 representantes, cinco por la Generalitat, 5 por entidades locales, 7 por impositores, 2 por las organizaciones laborales y 1 por entidades fundadoras.
En algunos casos, se ha aplicado el artículo 26 del estatuto de cajas para que el presidente sea nombrado sin ser miembro de la asamblea por entender que se trataba de una persona emblemática en el territorio, como ha sido el caso de los ex presidentes Román Bono o Vicente Sala. Todo esto cambiará radicalmente cuando figure oficialmente como Banco CAM en el Registro Mercantil.
El vació de consejeros de la caja en su pase a banco está provocando que haya movimientos de algunos representantes, que ahora sólo tendrán como opción la Obra Social. La entrada del Banco de España en la caja obligará también a cambios en los consejos de administración de las empresas participadas.
Además, dentro de la estrategia de la dirección de la CAM está la venta de estas sociedades para lograr liquidez, tal como han reconocido los gestores de la caja, fundamentalmente del sector inmobiliario.
Esta situación de representación en el consejo desaparecerá una vez el Banco CAM esté formalmente aceptado en el Registro Mercantil y el Banco de España asuma la ayuda tras "el placet" de las autoridades de Bruselas.
Será a partir de entonces cuando se pueda desatascar todo el proceso de regulaciones que afecta a unos 1.200 empleados mayores de 55 años que firmaron ya el ERE en el SIP con Cajastur y las otras dos cajas, con un 80% de las percepciones.
La CAM mantiene paralizado el ERE a expensas de las ayudas y de la autorización del ministerio de Trabajo mientras otras cajas como Cajastur lo han ejecutado ya. En ámbitos laborales se entiende que podría incluso aplicarse el proceso de prejubilaciones que tuvo lugar en 2004.
La CAM formalizó el pasado día 12 ante notario la adquisición del total de las acciones del Banco Base que, a partir de estos momentos, pasa a denominarse Banco CAM, con sede social en Alicante, y con Caja Mediterráneo como único accionista.







