Internet y cómo ha influido en la contratación de préstamos personales
Hace 20 años la única forma de obtener un poco de capital era acudir a un prestamista para que ofreciera al dinero, a más o menos un interés que pudiera resultar plausible para el cliente. Hace 10 años fueron los bancos quienes ofrecían créditos a corto plazo con un interés variable a sus clientes. Pero ahora, ni quedan casi prestamistas ni los bancos ofrecen estos créditos a sus clientes, salvo que cumplan una serie de requisitos muy estrictos.
Por eso ha tenido que surgir un nuevo modelo de préstamos personales para poder cubrir esta necesidad, y todo ello ha sido gracias a internet.
Un sinfín de posibilidades para poder contratar un crédito
¿Quién no se ha visto alguna vez en un apuro para llegar a fin de mes? ¿Se necesita dinero para poder arreglar el coche? ¿Pagar las facturas? ¿O darse un simple capricho por gusto? Es aquí donde entran en juego los créditos personales que se ofrecen a través de la red.
Si una persona busca en Google la palabra “crédito personal” no se va a encontrar con una sola página que ofrezca este servicio, sino con centenares. Algunas ofrecen microcréditos de hasta 300€, mientras que otras ofrecen hasta 6.000€ de crédito personal a sus clientes.
Esto abre un gran abanico de oportunidades para aquellas personas que no solo necesitan dinero rápido cuando se encuentran en una situación de emergencia, sino que además tienen en mente un proyecto y no encuentran otras vías de financiación.
Resulta muy cómodo a los clientes, ya que muchas de estos servicios de crédito web dan la oportunidad de pagar el dinero en cómodas cuotas, aunque otras (sobre todo las que ofrecen microcréditos), exigen que el pago se haga efectivo en un plazo no superior a 40 días.
Antes de aceptar se realiza un estudio rápido de la situación del cliente
Por supuesto que no todo es de color de rosa. Si bien es cierto que estas empresas dan sus créditos a los clientes mucho más rápido que un banco, también tienen una serie de requisitos que estos deben cumplir.
Antes de que se le conceda el crédito, se exige rellenar un formulario con información sobre el cliente, donde tiene que informar de cuál es su situación laboral (indicando su respectivo salario), si tiene una casa a su nombre o alguien podría avalarlo, etc. En tan solo 24 horas, se realiza un estudio sobre la viabilidad de aprobar el préstamo o no. Si es aprobado, en unas pocas horas, tras recibir la aceptación, el cliente recibirá el préstamo.
No obstante se ha convertido en un arma de doble filo. Del mismo modo que un banco exige rápidamente los pagos de las cuotas de los préstamos, estos servicios de créditos personales actúan de la misma manera. Algunas dan la oportunidad de retrasar un poco el pago si al cliente le viene mal, con una pequeña penalización, pero otras son muy estrictas con la puntualidad de los pagos, por lo que si no se satisface rápidamente la cuota puede suponer un gran problema.
Por este motivo, el cliente siempre tiene que valorar antes de solicitar ningún crédito, y aceptarlo, que le sea beneficioso para él por las condiciones de pago que ofrece la empresa y sobre todo, siempre pedir la cantidad justa, nunca más de la cuenta.





















