Es fácil localizar la cuenta que mejor se ajuste a nuestras características, rentabilidad, pago de comisiones y mínimos y máximos de inversión
En algunas ocasiones podemos disponer de una cantidad de dinero que no sabemos qué hacer con ella. Por lo general, la mejor opción siempre será que nos genere algún tipo de rentabilidad mientras decidimos qué hacer con él o dónde invertirlo.
Una de las múltiples opciones que están a nuestra disposición son las cuentas remuneradas. Este tipo de cuentas también son más conocidas como cuentas de ahorro debido a que su finalidad principal es exactamente
esa, el ahorro. En ellas podemos tener una cantidad de dinero y percibir una pequeña remuneración que, por lo general, suele ser más alta en los primeros meses. Además, a diferencia de un depósito, las cuentas remuneradas no establecen plazos máximos ni mínimos en los que mantener el dinero, por lo que de manera general se podrá disponer del dinero siempre que se necesite. No obstante, en algunos casos hay entidades que sí establecen un máximo y un mínimo en cuanto a la cantidad de dinero que es necesario incluir en la cuenta remunerada.
Por ello, es muy importante tener claro qué aspectos son claves a la hora de contratar una cuenta remunerada:
• Rentabilidad: Cuánta mayor sea el tipo de interés que nos ofrece la entidad, mayor rentabilidad obtendremos por nuestro dinero. Es significativo escoger la cuenta remunerada que mantenga una alta rentabilidad durante más tiempo puesto que muchas entidades tienden a ofrecer altas durante los primeros meses y muy bajas en los siguientes.
• Comisiones: Cuando incluimos nuestro dinero en este tipo de cuentas nuestro principal propósito es ahorrar, por lo que es muy importante escoger aquellas que no nos cobren ningún tipo de comisión, puesto que también sería una manera de maximizar la rentabilidad de nuestro capital.
• Mínimos y máximos de inversión: En la contratación de este producto es necesario conocer si trae asociado un mínimo o un máximo en cuánto a la cantidad de dinero que se invierta para que esta genere intereses. Pueden darse tres situaciones: que únicamente se generen intereses manteniendo un saldo medio, que exista una cantidad mínima para poder abrir la cuenta o bien que a partir de una cantidad máxima de dinero no se obtenga ningún tipo de remuneración.
• Vinculación con otros productos: En algunas ocasiones las cuentas remuneradas traen asociados otros productos que tendremos que contratar para obtener la rentabilidad más alta. Siempre será mejor evitar la contratación de cualquier servicio, ya que esto puede provocar que al final la remuneración no sea tan alta como esperábamos.
A la hora de elegir cualquier producto bancario es muy importante disponer de toda la información y conocer los aspectos clave de cada uno de ellos para conseguir obtener los mayores beneficios posibles.


