Los empresarios acreedores de la deuda, que ascendía a 40.000 euros, también han sido arrestados
La Policía Nacional ha detenido en Barcelona a cuatro trabajadores de una empresa de gestión de cobros acusados de secuestrar unas horas, agredir y extorsionar a un supuesto moroso que, según decían, 40.000 euros a dos empresarios, que también han sido arrestados.
Según ha informado la Policía Nacional, los cuatro cobradores de deudas, que han quedado en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial, están acusados de los delitos de secuestro, extorsión, lesiones, asociación ilícita y amenazas, mientras que los dos empresarios, que también están en libertad, han sido acusados de realización arbitraria del propio derecho.
Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando los responsables de la empresa de gestión de cobros Kpital citaron en su despacho del céntrico paseo de Gracia de Barcelona a uno de los copropietarios de una empresa de aluminio de Mollet del Vallès (Barcelona), para tratar sobre la deuda de 40.000 euros que había contraído con unos empresarios de Sant Quirze del Vallès (Barcelona).
Una vez que el moroso llegó al despacho, los cuatro detenidos le secuestraron unas horas, le agredieron y le obligaron a llamar a sus dos hermanos y socios, para que permitieran que los dos empresarios de Sant Quirze fueran a la sede de su compañía a recuperar material metalúrgico para saldar la deuda.
Pocos días después de saldarse la deuda, los responsables de Kpital se dirigieron de nuevo al empresario de Mollet y le exigieron que les pagara 6.000 euros, extorsionándole con que sabían dónde vivía y amenazándole con hacer daño a su familia.
El empresario de Mollet denunció entonces ante la Policía Nacional que era víctima de una extorsión, por lo que se montó un dispositivo que permitió detener a tres de los acusados en la Rambla del Poblenou de Barcelona, cuando se iba a hacer el pago de los 6.000 euros.
Posteriormente, la Policía detuvo a los dos empresarios que habían contratado los servicios de Kpital y, al día siguiente, se pudo arrestar en Blanes (Girona) al cuarto miembro de la empresa de gestión de cobros, que supuestamente era el autor material de las lesiones causadas a la víctima.
Fuentes cercanas al caso han señalado que todavía no se ha podido determinar si los empresarios de Sant Quirze del Vallès sabían que los cobradores de deudas utilizarían el secuestro y la agresión.
Por contra, el gerente de Kpital, Pedro García, ha defendido en declaraciones a Efe la inocencia de sus trabajadores y ha asegurado que todo responde a un "montaje" por parte del empresario moroso, ya que sostiene que es mentira que le retuvieran contra su voluntad, le agredieran y luego le extorsionaran.
García, que ha mostrado su sorpresa ante la actuación policial, ha señalado que sus clientes ya le advirtieron que el empresario moroso era una persona conflictiva.
Según su versión, cuando el moroso fue a las oficinas trataron sobre la deuda y acordaron que una parte la devolverían con material -como así se hizo- y otra en efectivo, por lo que quedaron pocos días después para hacer una transacción en la Rambla del Poblenou, donde se llevó a cabo la actuación policial.
El gerente de Kpital ha destacado que en los ocho años que llevan en Barcelona no habían tenido nunca ningún problema, en contra de lo que sostienen fuentes cercanas al caso, que subrayan que sí les consta algún antecedente.
Kpital se anuncia en Internet con el lema "La pela es la pela" y haciendo gala de que actúan: "con una gran ética hacia nuestros clientes, ofreciéndoles soluciones eficaces en un campo tan complejo como la morosidad".
Según se recoge en su página web, esta compañía no promete resultados a sus clientes ante la "complejidad" de la recuperación de la deuda, aunque garantiza que los impagados serán tratados "de forma profesional por los mejores profesionales del sector".
Según ha informado la Policía Nacional, los cuatro cobradores de deudas, que han quedado en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial, están acusados de los delitos de secuestro, extorsión, lesiones, asociación ilícita y amenazas, mientras que los dos empresarios, que también están en libertad, han sido acusados de realización arbitraria del propio derecho.
Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando los responsables de la empresa de gestión de cobros Kpital citaron en su despacho del céntrico paseo de Gracia de Barcelona a uno de los copropietarios de una empresa de aluminio de Mollet del Vallès (Barcelona), para tratar sobre la deuda de 40.000 euros que había contraído con unos empresarios de Sant Quirze del Vallès (Barcelona).
Una vez que el moroso llegó al despacho, los cuatro detenidos le secuestraron unas horas, le agredieron y le obligaron a llamar a sus dos hermanos y socios, para que permitieran que los dos empresarios de Sant Quirze fueran a la sede de su compañía a recuperar material metalúrgico para saldar la deuda.
Pocos días después de saldarse la deuda, los responsables de Kpital se dirigieron de nuevo al empresario de Mollet y le exigieron que les pagara 6.000 euros, extorsionándole con que sabían dónde vivía y amenazándole con hacer daño a su familia.
El empresario de Mollet denunció entonces ante la Policía Nacional que era víctima de una extorsión, por lo que se montó un dispositivo que permitió detener a tres de los acusados en la Rambla del Poblenou de Barcelona, cuando se iba a hacer el pago de los 6.000 euros.
Posteriormente, la Policía detuvo a los dos empresarios que habían contratado los servicios de Kpital y, al día siguiente, se pudo arrestar en Blanes (Girona) al cuarto miembro de la empresa de gestión de cobros, que supuestamente era el autor material de las lesiones causadas a la víctima.
Fuentes cercanas al caso han señalado que todavía no se ha podido determinar si los empresarios de Sant Quirze del Vallès sabían que los cobradores de deudas utilizarían el secuestro y la agresión.
Por contra, el gerente de Kpital, Pedro García, ha defendido en declaraciones a Efe la inocencia de sus trabajadores y ha asegurado que todo responde a un "montaje" por parte del empresario moroso, ya que sostiene que es mentira que le retuvieran contra su voluntad, le agredieran y luego le extorsionaran.
García, que ha mostrado su sorpresa ante la actuación policial, ha señalado que sus clientes ya le advirtieron que el empresario moroso era una persona conflictiva.
Según su versión, cuando el moroso fue a las oficinas trataron sobre la deuda y acordaron que una parte la devolverían con material -como así se hizo- y otra en efectivo, por lo que quedaron pocos días después para hacer una transacción en la Rambla del Poblenou, donde se llevó a cabo la actuación policial.
El gerente de Kpital ha destacado que en los ocho años que llevan en Barcelona no habían tenido nunca ningún problema, en contra de lo que sostienen fuentes cercanas al caso, que subrayan que sí les consta algún antecedente.
Kpital se anuncia en Internet con el lema "La pela es la pela" y haciendo gala de que actúan: "con una gran ética hacia nuestros clientes, ofreciéndoles soluciones eficaces en un campo tan complejo como la morosidad".
Según se recoge en su página web, esta compañía no promete resultados a sus clientes ante la "complejidad" de la recuperación de la deuda, aunque garantiza que los impagados serán tratados "de forma profesional por los mejores profesionales del sector".







