Muy bien alquilada…!!!
Quizá todos en algún momento, si hemos intentado alquilar una vivienda de nuestra propiedad, hemos soñado con utilizar esa expresión de ‘muy bien alquilada…!!!’. Y esa frase, anhelada y perseguida, se puede convertir en realidad si el trabajo que hay detrás de ese proceso de alquiler está en manos de profesionales y de verdaderos conocedores del mercado inmobiliario en general, pero, y muy particularmente, del mercado del alquiler. Y con una gestión detrás que avala esa decisión de alquilar.
El cambio sociológico entorno al concepto de alquiler de vivienda ha sido muy intenso en España en los últimos años. Si en Europa el alquiler ya era una de las principales opciones a la hora de la emancipación o la de, simplemente, cambiar de vivienda, en España se ha tardado un poco más de tiempo, pero ya está aquí. Se ha superado el concepto de ‘mi casa’ como propiedad y se ha pasado al concepto ‘vivienda’ como elemento ajeno pero considerado como propio. La vivienda alquilada se ha demostrado como una alternativa a la compra por muchos factores, pero la agilidad en su adquisición, por un lado, y la solución de problemas por profesionales que van surgiendo durante el disfrute de ese mismo alquiler con la consecuente comodidad para el inquilino, por otro, son factores que van decantando la voluntad de las nuevas generaciones. Especialmente las nuevas generaciones.
En esos términos lo expresa un estudio del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada. El análisis del Instituto Coordenadas ha examinado las condiciones sociales, económicas y las características específicas del mercado inmobiliario para intentar proporcionar elementos de juicio en el debate abierto en la sociedad sobre la conveniencia de comprar o alquilar para acceder a una primera vivienda. Sin menoscabo de la opción de compra, perfectamente indicada para determinados usuarios, el análisis se decanta de forma clara por la opción del alquiler como la más adecuada en estos momentos para una inmensa mayoría de jóvenes como modo de acceso a una primera vivienda. Esta fórmula es la mejor solución para este grupo generacional, aseguran, por las condiciones sociales, económicas y las características específicas del mercado inmobiliario que dificultan la compra de una primera vivienda. El análisis pone de relieve que en la actualidad los jóvenes no tienen expectativas de ‘ligarse’ a un lugar concreto durante mucho tiempo, ya que esto puede ser ‘complicado e imposible’ de determinar en los primeros momentos de acceso al mercado laboral. “Encadenarse a una compra mediante una hipoteca de veinte o más años no es viable”, según el Instituto, que también destaca que esta generación tiene que vivir un periodo de asentamiento laboral antes de tomar decisiones de adquisición de una vivienda para el largo plazo.
El ALQUILER, con mayúsculas, ya ha llegado. Y ha llegado para quedarse.




















