¿Usted qué hubiera hecho?
Imagine que está conduciendo su coche en una noche de tormenta terrible. Pasa por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:
Una anciana que parece a punto de morir.
Un viejo amigo que le salvó la vida una vez.
El hombre o la mujer de sus sueños.
¿A cuál llevaría en el coche, habida cuenta que sólo tiene sitio para un pasajero?
Piensa la respuesta. Reflexione.
Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo.
Podría llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto debería salvarla primero; o podría llevar al amigo, ya que le salvó la vida una vez y está en deuda con él. Sin embargo, tal vez nunca vuelva a encontrar al amor de sus sueños y con quien compartir su vida.
El aspirante que fue contratado (de entre otros muchos candidatos) no dudó al dar su respuesta.
Simplemente contestó: "Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital, mientras yo me quedaría esperando el autobús con la mujer de mis sueños." Buena reflexión, ¿verdad?
Necesitamos reflexionar. En un mundo que va muy acelerado necesitamos un viaje interior, estar dispuesto a hacer un trabajo hacia adentro para transformar nuestra forma de ser, para que no intentemos cambiar a los demás, sino empezar el cambio en nosotros mismos. Vamos tremendamente acelerados sin pensar si lo que hacemos hoy nos acerca al sitio donde queremos estar mañana.
Y creo que la respuesta es perfecta porque se combinan valores clave para adentrarnos en la excelencia.
Amistad que lleva al agradecimiento, compasión que desemboca en humildad y amor que genera alegría. Amistad con nuestro amigo que nos salvó la vida.
Amistad, aquello que hace que una persona jamás se sienta sola, es sentir que cuando te sientes débil alguien te puede ayudar. Es la cualidad del encuentro, nadie puede crecer aisladamente, centrado en sí mismo. Y en una empresa o familia, en la que se vive en equipo, todos necesitamos compartir para crecer.
Amistad que lleva al agradecimiento
Como agrado del ser, no como cortesía. Como actitud, no como acto. O soy agradecido o no soy agradecido. O se es agradecido o se vive instalado en la queja. Dime cuanto agradeces y te diré cuanto aprendiste a vivir. Si vives agradeciendo, las personas se te acercarán. Si vives en la queja, se alejarán.
Los regalos auténticos de la vida no vienen envueltos con lacitos. Por eso cuesta tanto reconocerlos. El agradecimiento es la memoria del corazón.
Compasión con la anciana
Compasión es una emoción positiva que permite al sujeto ponerse en el lugar del otro con afecto y desde el afecto, para mantener con él una relación de ayuda auténtica y desinteresada.
Es un valor del ser humano que es capaz de comprender la situación del otro conectándose desde un sentimiento espontáneo de solidaridad para responder a sus necesidades. Entendiendo que, en los vínculos, todo lo que perjudica a otro me perjudica, y todo lo que lo beneficia me beneficia. Es la base de la empatía. Evita que reacciones y permite que aceptemos y comprendamos a los demás para poder ayudar. Es el servicio a los demás. El servir no como habilidad sino como disposición.
Compasión que desemboca en humildad
Es el valor clave. Yo me pongo en el papel del otro y me pongo en disposición de aprender de cualquier ser humano. Ayuda a integrar el saber colectivo para un fin superior y que merezca la pena. Ya decía Santo Tomas: “Todos los pecados del ser humano proceden de un único origen, la soberbia.”
Y amor con la persona elegida. Vivir en el amor. Amar es querer el bien, y por consecuencia el desarrollo pleno de algo o alguien. Cuando me vínculo y pongo mi intimidad al servicio de los demás (pasar de una dualidad a una íntima unidad) en la que pongo amor, sentiré una inmensa alegría interior. Y si te enamoras de la vida la alegría brota sola.
Amor que genera alegría
Nada puede habitar en ti que te proporcione más alegría que prestar tus manos para ayudar a crecer al ajeno. Decía en una preciosa reflexión R. Tagore "Dormía y soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegría."
La palabra alegría deriva del latín alicer o alecris, que significa "vivo y animado".
¿Sera que la persona alegre es una persona que está eligiendo la vida, y que la alegría está escondida en todo ser vivo y que cuando escoge la alegría se está conectando con la esencia de la vida? ¿Y que cuando se aleja de la alegría también se aleja de la vida?
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El pensamiento más supremo es siempre aquel que encierra alegría. Las palabras más sinceras son aquellas que encierran verdad. El sentimiento más grande es el amor.
La palabra gracias y una sonrisa es el mejor pasaporte para vivir y presentarnos al mundo.
Dedicamos mucho tiempo a intentar trabajar mejor y muy poco a intentar ser mejores personas.
La juventud no es una cuestión de piel, sino del alma. El tiempo que vivamos hagámoslo con amistad, compasión y amor.
Todo está dentro de nosotros, no busque fuera.





















