Andorra, Smart Country
No se puede poseer mayor gobierno, ni menor, que el de uno mismo. - Leonardo Da Vinci
Quienes no conocen Andorra más que por lo que se ve por la pequeña pantalla, seguro que desconocen que es probablemente hoy el país más avanzado en redes de telecomunicaciones públicas hasta el punto de que cualquier usuario de Andorra dispone de 100Mb de acceso por fibra (que serán 300Mb éste mismo año) desde su empresa o domicilio, como mínimo.
Cuando se habla de Smart cities, Smart School, Smart Hospital, Smart X, esto solo es posible si existe una autopista que permita el paso de la información de manera solvente. Y esto se llama acceso mediante Fibra Óptica y ancho de banda disponible para el usuario.
Algunos proyectos de los años 90 como Ciezanet o Molina Digital, dan risa al lado de los datos que Andorra ofrece hoy a sus ciudadanos: Una red de 79.000 kilómetros de fibra óptica en un Estado de 468 kilómetros cuadrados. Para éste tipo de proyectos la política es importante, en 2011, Andorra establece el acceso a internet como “un servicio universal, a un precio básico razonable, para todo el territorio del país” y con una velocidad de acceso de 100 Mbps como mínimo.
La velocidad de la conexión interior, en un país como Andorra, necesita un ambicioso dimensionamiento de las salidas de internet con el exterior, dos líneas de hasta 10 Gbps cada una con Francia y otras tres con España de la misma velocidad garantizan el tráfico permanente internacional, reforzado con una conexión específica entre Barcelona y Toulouse, que asegura una triple redundancia ante cualquier eventualidad en uno u otro lado de la frontera. Impresionante.
Como valor añadido, una red wifi gratuita en las zonas comerciales permite al turista una conexión gratuita y de calidad.
Iniciativas como ésta, refuerzan nuevos servicios a través de la red para los ciudadanos de Andorra, como la Tv desde la plataforma a través de la fibra: en un futuro muy cercano, el espectro de TDT o de Radio FM podrán apagarse (como ya ha hecho Noruega con la radio), como inmediatos servicios que pasarán a ser historia de las Telecomunicaciones.
El camino de Andorra, aportará sin duda experiencias para ciudades de dimensiones similares a las del país de los Pirineos. El tiempo que tarden en generarse iniciativas como ésta, será el retraso tecnológico que tendremos con respecto a Andorra. Nuestra legislación en Telecomunicaciones está muy lejos de la de Andorra. Desde los Colegios profesionales de Telecomunicaciones los técnicos debemos impulsar iniciativas que no nos dejen de nuevo a demasiada distancia de lo que hoy es la vanguardia de la innovación en telecomunicaciones.





















