Alguien tiene que escribirlo
Porque decirlo, lo dice mucha gente. El proyecto del Partido Popular en nuestra Región -con sus aciertos y sus errores– comienza a asimilarse a un régimen de monarquía hereditaria y estamental que, independientemente de su apoyo electoral, tema sobre el que comentaremos ahora, está perforado por temas judiciales. Arrastra un importante déficit en la gestión de los grandes retos de la Región y tras 25 años ya gobernando -lo que inevitablemente genera toxicidad en el sistema- pierde a marchas forzadas apoyos en los sectores que pudiéramos denominar más avanzados de la comunidad.
Y no es que a lo largo de estos años no se hayan hecho cosas -que s - . Y que a lo largo de los mismos, y en la actualidad también, haya habido buenos gestores. Es que tantos años, tantos temas pendientes, tanto ruido mediático en tono a conductas discutibles, comienzan ya a pesar. A pesar mucho.
Sucesivos y abrumadores respaldos electorales, sí. Pero en las últimas legislaturas es que no hay unas referencias políticas sólidas, integradoras, transversales, o con liderazgo suficiente, para que la gente pudiera siquiera mirar a otro lado (del espectro político), y valorar la posibilidad de que hubiera una alternativa. Y eso no es culpa del PP.
Me refiero a la gente de centro, la clase media, la gente no federada políticamente, la gente que ha podido votar en unas ocasiones una opción, y en otras, otra.
Se precisa un catalizador, una figura que represente liderazgo, que sea capaz de concitar respaldo con carácter transversal socialmente, y en votantes de distintos partidos, políticamente.
El formato para impulsar esta alternativa es importante, pero no esencial. Lo esencial es que una mayoría significativa de murcianos recuperen impulso y puedan seguir a una alternativa, esta vez sí, sólida y viable para cambiar el rumbo de la política en nuestra Región.
Si alguien la tiene en la cabeza, sepa que a mucha, mucha, gente la idea le es atractiva. Cambio sin revanchas, cambio para la gente normal, profesionalidad de los equipos, expedientes limpios, reivindicación ante Madrid y protección de nuestros intereses.
Si para articular eso hay que sumar, adherir, fusionar, absorber, etc. … Que se haga desde la generosidad.
Es el momento; existe la oportunidad; falta un líder.
¿O, está ya aquí?





















