El maldito calor
La violencia es el único recurso del incompetente. Isaac Asimov
Murcia, 14 de Junio de 2017. 37 grados. Plena ola de calor. Durará hasta el domingo. Eso significa que a partir del lunes tendremos 34 o 35 grados, porque las olas de calor se anuncian cuando en Toledo o Madrid están con 35-40º. Verdaderamente, es un simulacro de ola de calor ya que las temperaturas por encima de 33ºC durarán posiblemente hasta septiembre.
El calor incide directamente sobre todo. Hoy voy a bordear lo publicado últimamente y me voy a centrar en otros procesos relacionado con la seguridad que pueden dejar parada nuestra industria, con mucha mayor probabilidad que un ataque informático: Un incendio.
En concreto voy a centrarme en la industria agroalimentaria, pues es muy importante en la Región de Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana; y porque en los meses de calor se produce un número mayor de incendios que en el resto. ¿Porqué?
Algunos datos para centrar el problema:
- Las materias primas utilizadas en la industria alimentaria se almacenan en cantidades grandes, son grandes almacenes o silos.
- La energía mínima de ignición del azúcar, la leche en polvo o la harina es de 30 mJ y 50 mJ respectivamente
- Los cereales poseen bajo calor específico y una escasa conductibilidad térmica, es decir, son aislantes del calor. Cuando se produce una fermentación en la masa del cereal dentro de un almacenamiento a granel, resulta insuficiente la circulación natural de aire entre granos para evacuar el calor producido, y debido al bajo calor específico, la temperatura puede alcanzar valores muy elevados.
- Un grano cuya proporción de humedad es del 15%, se conservará bien 2 meses a 15º C, solo 1 mes a 20º C y 15 días a 30º C.
- La temperatura de ignición de los granos en general, dentro de una planta de almacenaje a granel, depende de la humedad del grano, la cantidad de polvo y de materias orgánicas extrañas al mismo grano. Aun cuando esta temperatura es variable, en un grano (Ej. girasol) puede oscilar entre los 250º C y 400º C.
Los calores del verano en Murcia en particular pero en España en general, obligan a extremar la seguridad de los almacenes de graneles, sobre todo de cereales, harinas, melazas, aceites, pimentón, especias, que pueden entrar en combustión espontáneamente por la fermentación o degradación natural, mezclada con un nivel de humedad razonable (cerca de la costa) y una posible fermentación espontánea por efecto del calor.
Los sistemas de extinción automático deben incluir las zonas de almacenamiento de materias primas y graneles, cumplir con las medidas de seguridad que dice la norma que cualquiera de los miembros de la AERME (Asociación Española de Empresas Instaladoras y Mantenedoras de Equipos y Sistemas de Protección Contra Incendios), por supuesto les informará mucho mejor que yo.
Adicionalmente, existen sistemas de CCTV que permiten ‘ver’ las alteraciones de temperatura inadecuadas y permiten anticiparse a los posibles pequeños incendios o incluso explosiones que se puedan presentar en un almacén de graneles. Cuando se produce el fuego, normalmente el silo p almacén lleva horas con un aumento de temperaturas inadecuado. Posiblemente, este tipo de sistemas permita evitar incendios en nuestra industria en general, y en la industria agroalimentaria en particular.
No confíen en la providencia, confíen en la tecnología.






















