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REPORTAJE

Causas de la baja rentabilidad de los depósitos en España

Redacción Jueves, 29 de Junio de 2017 Tiempo de lectura:

Caída de los tipos y una normativa exigente contra las ‘guerras de pasivos’, en el punto de mira

Los depósitos disponibles en España no han hecho otra cosa que reducir los intereses a los que remuneran el capital desde ya hace varios años. Incluso aquellas entidades que tradicionalmente se han caracterizado por ofrecer altas remuneraciones por las imposiciones a plazo han tenido que someterse a la tendencia del mercado.

 

La cuestión es ¿a qué se debe la baja rentabilidad ofrecida por los depósitos a plazo fijo en España?


A lo largo de este artículo, vamos a hacer una revisión de las principales causas que explican este fenómeno y [Img #49854]terminaremos demostrando que, en realidad, no se trata de una situación tan pesimista como podría parecer en un primer momento.


Si el precio del dinero cae también lo hacen los intereses de los depósitos
A lo largo de los últimos años, el Banco Central Europeo ha ido reduciendo progresivamente el tipo de interés al cual presta dinero al resto de las entidades bancarias.


El propósito de esta reducción se puede explicar desde múltiples ópticas. Por un lado, tiene como objetivo facilitar que los propios bancos cuenten con mayor liquidez, de manera que puedan ofrecer mejores condiciones de financiación a sus clientes.


Al mismo tiempo, el BCE quiere evitar que los bancos tengan depositado su dinero en la cuentas de la entidad reguladora en lugar de ponerlo en circulación. De hecho, actualmente, el BCE penaliza con un interés negativo a las entidades que escogen esta opción.


Finalmente, también se persigue restar atractivo a las imposiciones a plazo fijo para incentivar la inversión y/o trasladar los capitales hacia otras herramientas financieras, como los valores bursátiles.


En cualquier caso, el resultado para el cliente medio de las entidades bancarias es que su banco de toda la vida ya no tiene tanta necesidad de captar el capital de sus clientes para su operativa, dado que puede conseguirlo a un precio muy competitivo del propio BCE.


En consecuencia, los depósitos son ofrecidos a un interés especialmente bajo. En caso contrario, la entidad bancaria estaría haciendo mal negocio, pudiendo conseguir el mismo dinero a cambio de pagar un interés inferior.


El Banco de España ha establecido directrices para reducir la rentabilidad de los depósitos

El Banco de España, siguiendo la línea marcada por el BCE y tratando de evitar una guerra del pasivo, también ha establecido una serie de directrices, de acuerdo con las cuales las entidades bancarias que operen en España deben reducir progresivamente los intereses ofrecidos por sus depósitos.


Este tipo de directrices lejos de poder ser consideradas una recomendación, como algunos medios de comunicación afirman, tienen carácter coercitivo. Esto se debe a que, en caso de incumplimiento, el Core Capital del banco recibe una penalización. Esto supone que la solvencia de la entidad bancaria pasa a ser considerada menos solvente por la autoridad reguladora y en consecuencia, se ve obligada a hacer el correspondiente aprovisionamiento y un ajuste en su balance.


Cabe mencionar que el Banco de España permite que estas normas no afecten al 15% del capital que el banco gestione proveniente del ahorro de sus clientes, ni tampoco vincula las cuentas de patrimonios superiores a 10 millones. Estas exenciones tienen como objetivo evitar una salida abrupta de los capitales hacia espacios económicos más interesantes.


En la actualidad, y salvo contadas excepciones –como determinados depósitos promocionales para nuevos clientes o nuevas aportaciones de capital- la práctica totalidad de los depósitos nacionales ofrecen una TAE por debajo del 1%. De hecho, la gran mayoría apenas alcanza el 0,5% TAE


¿Cuáles son las predicciones acerca de la evolución de los intereses de los depósitos españoles?
Lo cierto es que las predicciones más optimistas han ido siendo tumbadas por la realidad y las medidas tomadas por el Banco Central Europeo.


Si esta institución dirigida por Mario Draghi sigue la senda marcada anteriormente por la Reserva Federal de los Estados Unidos, lo más probable es que la caída de intereses no haya cesado y aún pasen algunos hasta que comiencen a subirse los intereses.


Conviene tener en cuenta que la Reserva Federal comenzó a aplicar medidas de este tipo varios años antes que el BCE, y que sólo empezó a elevar de nuevo el tipo de interés cuando la economía norteamericana dio signos evidentes de recuperación económica.


El hecho es que las subidas de interés de la Reserva Federal han sido aún muy leves y no hay garantías de que la economía europea pueda recuperarse al mismo ritmo o vaya a tener una evolución semejante a la norteamericana.


En definitiva, lo más probable es que las imposiciones a plazo fijo que se pueden contratar en España sigan una senda de recortes de interés, para después mantenerse estables durante una larga temporada. Por lo menos, hasta que la zona euro ofrezca mayores muestras de crecimiento económico sostenible; algo que todavía no se ha dado en la realidad.


Qué debes hacer en esta situación de depósitos con baja remuneración
Para ser justos, no debemos pasar por alto que, los bajos tipos de interés también están conviviendo con una persistente deflación de los precios. Eso significa que, actualmente, es posible comprar más cosas con el mismo dinero.


Si combinamos la deflación existente con los intereses ofrecidos por los depósitos a plazo fijo, el resultado es una rentabilidad más razonable de lo que parecía a simple vista.


Dadas las circunstancias y teniendo en cuenta las previsiones económicas, lo más apropiado que un ahorrador conservador puede hacer es proceder a contratar depósitos a largo plazo; es decir, a partir de los 18 y 24 meses en adelante.


De esa manera, se asegura de blindar una rentabilidad futura que, probablemente, no podrá conseguir si intenta contratar un depósito dentro de unos meses o, ni mucho menos, dentro de un año.

 

 

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