La empresa estaba especializada en la fabricación de máquinas pinball y dianas
Bifuca, la fabricante de máquinas de juego recreativas ha echado la persiana. Su propietario, Javier Campillo, ha decidido liquidar la empresa después de quince años fabricando, inicialmente futbolines, y después máquinas pinball y dianas.
La disolución, según figura en el Boletín del Registro Mercantil, es voluntaria, y de ella se encargarán David Cánovas y Óscar Andrada, nombrados liquidadores solidarios.
Su sede estaba en Santomera y desde esta fábrica, donde había 19 trabajadores, ha vendido miles de máquinas en establecimientos hoteleros de todo el país.
En 2009 alcanzó una facturación de 3,3 millones de euros y un año después descendió hasta el millón de euros.
La disolución, según figura en el Boletín del Registro Mercantil, es voluntaria, y de ella se encargarán David Cánovas y Óscar Andrada, nombrados liquidadores solidarios.
Su sede estaba en Santomera y desde esta fábrica, donde había 19 trabajadores, ha vendido miles de máquinas en establecimientos hoteleros de todo el país.
En 2009 alcanzó una facturación de 3,3 millones de euros y un año después descendió hasta el millón de euros.








