El proyecto inicial, que crearía un centenar de empleos directos, era producir anualmente más de medio millón de toneladas de barras para la construcción
Dos años y medio ha tardado la dirección general de Medio Ambiente en autorizar la instalación en la dársena de Escombreras de una planta de la empresa Aceros Corrugados del Mediterráneo, que tendría capacidad para producir anualmente más de medio millón de barras de acero para la construcción.El proyecto, que suponía una inversión de unos 30 millones de euros y la creación de un centenar de puestos de trabajos directos y 300 indirectos, se encuentra paralizado, según han manifestado a MurciaEconomía.com fuentes de la empresa. Estas mismas fuentes atribuyen esta paralización a las demoras, a su juicio injustificadas, que han sufrido las autorizaciones administrativas. “Los inversores se han enfriado”, han indicado. “No es comprensible que un proyecto industrial ‘duerma’ durante casi tres años en los cajones”, afirman.
El proyecto ya había recibido el visto bueno oficioso tanto del ayuntamiento de Cartagena como del entonces consejero de Universidades, Empresa e Investigación, Salvador Marín.
La empresa, que inicialmente preparó el proyecto para Valencia, proponía instalarse en una parcela de cerca de 40.000 metros, donde proyectaba levantar unas naves de más de 18.000 metros cuadrados y una chimenea de 18 a 20 metros de altura. En estas instalaciones se ubicarían los hornos para el tratamiento del acero a una temperatura de 1.250 grados.
Las instalaciones contarían con naves para el proceso del acero, edificio de oficinas, salas eléctrica e hidráulica, almacenes y talleres, vestuarios y un laboratorio. La nave principal de producción tendrá unos 16.000 metros, y será el lugar donde se tratarían las ‘palanquillas’ que llegarían por tren o barco para el proceso de acerado.







