Directivos cuello de botella
Empiezas a leer y de pronto te viene a la cabeza ese jefe que en una ocasión tuviste, o ese amigo, que en vuestras reuniones o cafés, le oyes decir cosas como: “¡si es que no tengo gente que valga a mi alrededor!”, e incluso frases tan fuertes como “tengo un puñado de inútiles conmigo, que si no fuese por lo que es, echaba la persiana ahora mismo y me quedaba solo”.
Y de pronto, realizas una fuerte inspiración y más floja espiración y piensas: ¡Ufff, Menos mal, yo no soy como él! ¿Queee?
Pues espera un momento y cuando hayas terminado de leer este artículo me dices si soltarías el mismo tipo de suspiro y piensas lo mismo… o más bien haces click en el extremo superior derecho de la pantalla y cierras la página rápidamente.
Pues sí, hay más de los que debiera y deseáramos, perfectamente identificados. Sobre todo cuando eres empleado.
Los reconocerás, por muchas cosas, pero entre ellas te citaré algunas de las más destacables:
• Continuo estrés, no tienen nada de tiempo para su vida personal.
• Les pides una reunión y te citan, para dentro de 2 semanas y cuando llega el día, te la cancelan, porque les surgió otro “asunto más urgente”.
• Tiene que pasar todo por sus manos, no se hace nada en la empresa u organización, si previamente no ha pasado por él.
• Te hacen un continuo seguimiento de los asuntos, aunque lleves con ellos 10 años, como si “acabaras de llegar a la empresa y fueses nuevo”.
• Te encuentras con sus mesas de despacho, con montañas de papeles o carpetas y nunca las verás un poco despejadas.
• A cada nueva propuesta que le presentas, te ponen alguna ‘pega’ siempre, es decir, no es buena la idea sinó la ha parido él.
• Lleva todos los asuntos en la cabeza y te atropella a cada momento en el pasillo, allá donde se acuerda o te encuentra, porque de pronto se acuerda que tiene un asunto que “controlar” de ti.
• Suelen tener comentarios a menudo incluso despectivos, sobre la gente que trabaja con ellos, sacando a relucir la poca operatividad de los mismos o lo poco competentes que son.
• La mayoría de las ocasiones, se manifiesta en ellos cierto comportamiento sarcástico, narcisista y prepotente.
Y así, podria enumerarte infinidad de comportamientos o conductas que seguro tu también conoces.
Pero no te voy a enumerar más, pues creo que todos sabemos de qué tipo de directivos o jefes hablamos. En resumidas cuentas, son esos que impiden que fluya la tarea en su empresa, que hacen que las cosas se retrasen y retrasen y que la gente que tienen a su alrededor entre, en un estado continuado de desmotivación, con lo que ello conlleva aparejado, de falta de iniciativa, en el desarrollo de su trabajo.
¿Pero qué hay detrás de todos ellos?
En ese exceso de control exagerado de las tareas y de los asuntos, sin saber apenas , el significado de las palabras ‘delegar’ y ‘confianza en la gente’, suele haber :
• Mucha inseguridad en sí mismo (solo se siente seguro cuando lleva él, el control de las cosas).
• Mucho miedo a perder protagonismo dentro de la empresa.
• Mucha falta de reconocimiento a su labor y valía.
• Mucho miedo a equivocarse.
• Mucho miedo a asumir la responsabilidad de que los tuyos se equivoquen y que tenga que responder por ellos, pues de él/ella depende los resultados de su trabajo.
• Mucho miedo a no ser lo suficientemente competente para el puesto.
Y si más indagara, te podría enumerar cuántas cosas más lleva aparejado ese comportamiento ‘Cuello de botella’.
Y ¿cómo dejar de ser Cuello de botella? ¡Hoy no! ¡ Mañana! Como dice un conocido humorista de televisión.
Sí mañana. En el próximo artículo te lo contaré, pues mientras quiero dejarte un tiempecillo para que te examines, reflexiones y veas cuánto tienes de eso. ¡Espero que no sea demasiado!
Y, si lo tienes, no te preocupes, tranquilo, no pasa nada, hay muchos que han pasado por ahí y ya han conseguido que ese comportamiento, sea parte de su historia.





















