La planificación como hoja de ruta en las empresas
Este es el primer artículo de este blog llamado Economía, Empresa y algo de Política y he preferido empezar hablando de Empresa ya que de Economía y Política estamos muy saturados con la actual situación que vivimos en Cataluña, incluso espero que el lector esté hasta un poco asqueado de tanta violencia e irracionalidad. Así que me he propuesto que por lo menos pueda leer un artículo que le pueda ser interesante y hasta productivo por qué no.
Además estando en el mes de octubre es muy buena fecha para hablar de la planificación empresarial ya que es el momento de ponerse con los famosos Presupuestos Anuales de una empresa.
Los presupuestos anuales de una empresa es el guion y planificación de cómo y qué va a hacer una empresa en el próximo año. Esto es ejercicio obligatorio para todo gerente y director financiero de cualquier empresa, ya que sostengo la premisa de que si no medimos no controlamos y si no controlamos no mejoramos.
Este ejercicio de planificación tiene muchas metodologías, herramientas y personal que participa en su elaboración, esto dependerá de cada tipo de empresa y sector, pero todos han de cumplir la misión de dibujar el camino que recorrerá la empresa, cómo lo va a hacer y con qué recursos contará para ello.
Mi consejo si no tenemos práctica en el mismo y no queremos morir en el intento es partir de una estrategia comercial para el año que viene definiendo muy bien cada uno de los puntos y de un análisis del estado de la empresa como punto de partida. También es necesario analizar el sector y la competencia como puntos de referencia externos a tener en cuenta.
Después nos pondremos con la proyección de cifras e indicadores diseñados y que si contamos con un buen ERP de gestión nos facilitará esta tarea, pues si no tendremos que recurrir a la fabulosa y socorrida hoja de cálculo Excel que nos hará más tedioso el trabajo pero puede ser igual de válido.
En este trabajo de diseño tiene que participar como mínimo toda la dirección de la empresa y de cada una de las áreas en la que esté compuesta, éstos a su vez tendrán que suministrarse de información válida en cada uno de sus terrenos e incluso harán partícipes a sus mandos intermedios y resto del equipo del departamento.
Una vez realizado y aprobado por la dirección habrá que hacer un seguimiento del mismo con el fin de controlar que vamos cumpliendo con los deberes que nos marcamos y evaluando las desviaciones para tomar medidas correctivas a tiempo y corregir el camino si no lo trazamos como esperamos. Esto nos dará una perspectiva de control y profesionalizará mucho nuestra gestión con el fin de minimizar riesgos e incertidumbre en el mundo de la gestión empresarial.
Si el lector nunca se ha puesto con esto y no controla la materia le recomiendo que se deje ayudar por expertos incorporándolos en plantilla o acudiendo a profesionales especialistas.
Como conclusión terminaré diciendo que un gestor está obligado a realizar esta labor, obligado porque es una tarea que viene recogida en el puesto que ocupa y porque no puede dejar al libre albedrío lo que su empresa hará el año que viene, ya que si no ve lo que quiere hacer y no comprueba que lo está haciendo, no podrá empujar a su empresa hacia la dirección que él quiere. Con lo cual podrá ser un buen administrador pero no será un buen líder.
Que por cierto esto será otro tema a tratar en el siguiente artículo.





















