Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |    La columna de AG
Lunes, 13 de Noviembre de 2017
Aquilino García

Wi-fi 4.0

Non scholae, sed vitae discimus - “No aprendemos para la escuela, sino para la vida” (Séneca, Epístola 106,12)

 


Para los no iniciados, cuando aceptamos conectarnos a una wifi cualquiera, estamos exponiendo nuestro terminal al administrador de la Wifi y a cualquier otro termina que esté conectado y que pueda ser peligroso.
Si la información de su terminal es valiosa, cuidado.


Hagamos un poco de historia: Esta tecnología surgió por la necesidad de establecer un mecanismo de conexión [Img #52037]inalámbrica que fuese compatible entre distintos dispositivos. Buscando esa compatibilidad, en 1999 las empresas 3Com, Airones, Intersil, Lucent Technologies, Nokia y Symbol Technologies se unieron para crear la Wireless Ethernet Compatibility Alliance, o WECA, actualmente llamada Alianza Wi-Fi.


En abril de 2000 WECA certifica la interoperabilidad de equipos según la norma IEEE 802.11b, bajo la marca Wi-Fi. Desde entonces, todos los equipos que tengan el sello Wi-Fi pueden trabajar juntos sin problemas, independientemente del fabricante de cada uno de ellos.


En 2002, WECA estaba formada ya por casi 150 miembros. La familia de estándares 802.11 ha ido naturalmente evolucionando desde su creación, mejorando el rango y velocidad de la transferencia de información, su seguridad, entre otras cosas.


La norma IEEE 802.11 fue diseñada para sustituir el equivalente a las capas físicas y MAC de la norma 802.3 (Ethernet). Esto quiere decir que en lo único que se diferencia una red wifi de una red Ethernet es en cómo se transmiten las tramas o paquetes de datos; el resto es idéntico. Por tanto, una red local inalámbrica 802.11 es completamente compatible con todos los servicios de las redes locales (LAN) de cable 802.3 (Ethernet), y por tanto igual de inseguros.


Los sistemas Wi-Fi trabajan en la banda de 2,4 Ghz y existen 11 canales para conectar una wi-fi.


 La cercanía de los canales hace que muchas redes funcionen mal al existir demasiadas señales en canales contiguos. En determinadas zonas es un arte configurar bien una wi-fi por la cantidad de señales que nos llegan de nuestros “vecinos” de red. En zonas industriales, las señales LTE solapan y generan interferencias en las redes Wi-Fi que no tienen filtrado LTE, por lo que el ruido que generan limita la calidad de las señales.
En Julio de 2017 se detectó una vulnerabilidad en WPA-2 (el sistema de conexión y autentificación de usuarios más seguro hasta ahora). Millones de Access Points de usuarios de todo el mundo (incluido el de su domicilio u oficina) estarán posiblemente expuestos.


Las redes Wi-fi no dejan de crecer, pero la seguridad necesaria para su desarrollo e impantación, no es cosa fácil de resolver. Han llegado a nuestras industrias, colegios, hospitales; la seguridad de las mismas nos dará la productividad de nuestros sistemas de producción.


Actualmente muchas redes usan la banda de 5Ghz, mucho menos congestionadas y con menos interferencias.
Como inconveniente, la mayoría de los dispositivos no es compatible con esa banda de frecuencias, ni todos los routers. Veremos cómo evolucionan en los próximos años.

 

@AquilineGarcia

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.